Hija de Consuelo Martínez Ortíz y Eloy Orellana Méndez. Vivió y estudió en Estipac hasta los 14 años, donde conoció a Francisco en la secundaria. Se convirtieron en amigos al compartir el mismo tipo de humor y gustos musicales (descubiertos en una clase de inglés donde ambos tradujeron canciones de Avril Lavigne y Simple Plan). A los 15, sus padres se separaron y ella vivió un tiempo en Cuautla, Morelos donde actualmente vive su padre. A pesar de la distancia, Ana siempre estuvo en contacto con Francisco a través de internet y platicando de prácticamente cualquier cosa como si no estuvieran separados. Al igual que el chico, Ana sentía atracción por Francisco, sin embargo debido a los constantes cambios en su vida (vivir en Morelos, viajar a Estados Unidos por seis meses y regresar para terminar el bachillerato), no se atrevía a dar el siguiente paso. Por la buena posición económica de sus padres disfrutaba de constantes viajes, salidas a conciertos, paseos, vacaciones y compras que despertaban envidia en sus amigos de la escuela, pero que para ella no significaban gran cosa. Al casarse con Francisco consolidó una vida de lujo y éxito financiero y profesional por su carrera como consultora de marketing y publicista digital, siendo una pareja DINKY (Double Ingress No Kids Yet: una pareja con dos sueldos estables que disfruta de una buena vida hasta la llegada de sus hijos): una vez al mes Ana, Francisco y sus cuatro hijos visitan al abuelo en Cuernavaca o salen de viajes de fin de semana por el estado. Por llevar este estilo de vida se les considera los más exitosos profesionistas de su generación.
