Alex
llamó a la recepción para que subieran el desayuno a su habitación, y miró el
reloj: eran las 8:00 am. Se puso una camiseta holgada y unos pantalones de
pijama a cuadros para recibir el carrito de comida, cuando un amable trabajador
del hotel le dejó los alimentos esperó a que se perdiera en el ascensor y tocó
a la puerta de Charlotte, al abrir la vio con un short y una camiseta de
tirantes, el cabello despeinado y los ojos entornados por el sueño todavía.
-
El desayuno - dijo Alex, entrando con el carrito de la comida en cuanto abrió
Charlotte la puerta.
-
¿No desayunaremos fuera? - preguntó Charlotte cubriéndose las piernas con una
sábana.
-
No - contestó Alex, sentándose en la cama de Charlotte y destapando las
charolas donde había platillos con fruta fresca y piezas de pan - ¿Quieres? -
preguntó, ofreciéndole en un tenedor pedazos de manzana y fresas.
-
Gracias - dijo Charlotte tomando el tenedor y sentándose frente a él en la cama
- la verdad lamento mucho lo de ayer - dijo, tratando de arreglarse el cabello
- Nunca me había comportado de esa manera con alguien como usted, lo siento -
añadió, mirando a Alex a los ojos, y para su sorpresa notó que el le devolvía
la mirada, le llamó la atención su cabello desordenado, la barba que comenzaba
a notársele y la blancura de sus piernas y pecho en la ropa holgada que él
usaba.
-
Olvídalo - dijo él sin importancia bebiendo jugo de naranja - Lamento haberte
hecho pasar por mi novia para entrar a la fiesta.
-
¿Estás loco? - preguntó ella - ¡Fue genial! No sé como pagarte ese favor.
Estuve en una fiesta de los grandes diseñadores Italianos junto a Scarlett
Johansson y Naomi Campbell - dijo emocionada - La verdad no sé como devolverte
el favor.
-
De hecho ya lo hiciste - dijo Alex quitándole delicadamente una migaja de pan
de los labios superiores - hablarme de "tú" y tratarme como alguien
de carne y eso ya es mucho para mí - al ver que Charlotte estaba planeando
contradecirlo o disculparse preguntó: - ¿Que tenemos hoy?
-
Comenzamos con Bottega Venetta a las 8:30, memorizando con los ojos cerrados -
y después a Emporio Armani una hora más tarde.
-
Bien - dijo Alex, llevándose a la boca pedazos de manzana - ¿Y que fiestas
tenemos?
-
Fue invitado a la de Vivienne Westwood y Prada - dijo Charlotte, estirándose
para tomar unos papeles de una mesa junto a la cama - Dime a cual quieres ir y
confirmaré la asistencia -
Alex
exhaló un suspiro, sabía que Newhouse seguiría sus movimientos mediante
cualquier medio así que contestó:
-
Prada, son tan aburridas que quizá regresemos aquí temprano -
-
Ok, lo confirmaré más tarde - dijo Charlotte subrayando el logo de la firma -
¿Planes para hoy?
-
Ducharme y esclavizarme con diez desfiles más - respondió Alex, alborotándose
el cabello, era una manía que tenía al levantarse.
-
¿Y después?
-
La fiesta, dormir y esclavizarme de nuevo - Respondió, bebiendo más jugo.
-
¿Y a futuro?
-
Para ser asistente haces muchas preguntas ¿No crees? - intervino Alex sonriendo
-
-
Sí, lo siento - dijo Charlotte con una sonrisa -
-
Sin embargo te digo que espero encerrarme en mi oficina como lo hice en el
primer día de trabajo.
-
Al parecer tu trabajo no es tan fascinante como lo relatan - dijo Charlotte,
bebiendo jugo del mismo vaso que Alex.
-
Es bueno, pero implica muchos sacrificios - dijo, tomando un pequeño pan - como
asistir a las pasarelas, a las fiestas, bailar con chicas y esas cosas.
-
Sí claro - dijo Charlotte sarcásticamente, quitándole el pan de la mano a Alex
- Ese es un verdadero sacrificio.
-
Sí, lo es - dijo Alex, poniéndose en pie - tengo que ducharme, nos vemos luego
- y antes de salir le quitó a Charlotte con la boca el pan que tenía en la
mano.
Después
de ducharse esperó en el pasillo a Charlotte, quién con una falda tubo y un
blazer abotonado salió por delante de Alex para llamar el ascensor, el taxi los
esperaba afuera y emprendieron la marcha hacia el Pitti Uomo por segunda vez.
-
¿Que tenemos después de Armani? - preguntó Alex, escribiendo en su teléfono un
tweet.
-
Tenemos a Ermanno Scervino a las 11:30, a Salvatore Ferragamo una hora después - dijo Charlootte,
consultando unas hojas de papel - a las 2:00 Pringle of Scotland a las 3:00 aVivienne Westwood, y después Trussardi, Prada, Moncler Gamme Bleu y Missoni para terminar el día.
Llegaron
al centro de exposiciones y Alex desfiló por la alfombra roja de Bottega Veneta. Al encontrar un lugar con su nombre vio que
Charlotte se sentaba en unas sillas más atrás y por encima de él, el lugar de
la prensa y representantes. El desfile comenzó extinguiéndose las luces de todo
el lugar y sonando música de cualquier lugar. A Alex aquello ya le parecía
aburrido, miraba sin mirar y sólo veía pasar a los modelos. Mantuvo su rostro
de expectación e interés sólo por la prensa. Al terminar el desfile felicitó a Tomas Maier y salió junto a Charlotte con una
bolsa de regalo donde había cinturones de piel.
-
No sé que te haya parecido - dijo Alex . pero al parecer fue algo aburrido.
-
Sentí lo mismo de siempre - explicó Charlotte - emoción de ver un desfile de
moda.
-
No lo sé - dijo Alex sentándose en una banca de metal en el jardín que el día
anterior habían visitado - no sentí la emoción de ver algo nuevo. ¿La que sigue
será aquí?
-
Sí, de hecho todas las del día de hoy serán aquí - puntualizó Charlotte mirando
el horario - así que no podemos alejarnos demasiado hasta las tres de la tarde
y volver a las cinco.
-
Demonios - Alex se recargó en la banca estirando los brazos en el respaldo,
pasando el brazo izquierdo por detrás de la espalda de Charlotte - ¿Quieres
tomar algo mientras esperamos? Conociendo a Armani tardarán en montar todo su
equipo técnico.
-
No, gracias - contestó ella, ignorando el movimiento de Alex - Creo que tanto
café a tu lado me hará daño en un futuro.
-
¿Agua natural, entonces? ¿O un té para no olvidar tus raíces?
-
Estoy bien, gracias - dijo Charlotte, mirando la minúscula proporción de piel
desnuda que Alex asomaba tras su camisa desabrochada - ¿Puedo adivinar?
-
¿Adivinar qué?
Sin
decir una palabra Charlotte se acercó a la camisa de Alex y acercó su nariz a
su garganta y al cuello, y mirándolo a los ojos le dijo:
Alex
sorprendido respondió.
-
Pues sí... ¿Pero cómo lo supiste?
-
Lo que no tengo de bien vestida lo tengo de perfumista - aclaró ella - una
fragancia muy sensual, fresca y en lo personal la más deliciosa en un hombre.
-
No sé si darte las gracias o temblar de miedo - dijo él - eres buena - aclaró -
¿Te gustaría trabajar en eso en un futuro?
-
La verdad no - contestó - mi estilo de vida es más que sentarme en un
laboratorio y mezclar aromas. Todos tenemos un destino, y al parecer el tuyo es
ir a la sala de exposiciones número 3 y verte elegante - se puso de pie
acomodándole el cabello y el saco - ahora anda, quieren verte sonreír para sus
flashes.
Alex
se pudo en pie y poniendo una mueca de niño enfadado se dirigió hacia la
alfombra roja en el extremo opuesto del jardín, su semblante cambió totalmente:
borró la cara de cansancio y dibujó una sonrisa para las cámaras. A Charlotte
le impresionó la reacción de Alex y mostrando su gafete de asistente entró por
una zona alejada de la alfombra roja.
La
misma monotonía de siempre: sentarse a esperar a que el desfile comenzara y
terminara con la misma sensación, Giorgio Armani lo saludó como todos los
diseñadores hasta entonces y se tomó la fotografía del recuerdo alabando una
vez más su juventud y liderazgo en la revista.
Ermannno Scervino lo saludó en público antes de
comenzar el desfile y le sugirió que diseñaran una colección juntos, Massimiliano Giornetti de Salvatore Ferragamo agradeció su
presencia ante todo el público cuando pidió un micrófono para hablar, Clare Waight Keller la directora creativa de Pringle of
Scotland reafirmó que la revista era dinámica y que la moda masculina tomaba el
camino correcto y Vivienne Westwood dijo que era uno de los hombres más
poderosos en la industria de la moda, y le susurró al oído que cuando tuviera a Lagerfeld enfrente le pateara el trasero por
ella.
Al
salir de la pasarela y regresar al hotel, Charlotte lo esperaba con un café
frío junto al taxi,en el vehículo Alex se recostó en el asiento y Charlotte
notó unas pequeñas gotas de sudor y le desabrochó un botón más de la camisa.
-
El diablo no puede vivir sin su elixir - dijo, acercándole el popote del vaso a
los labios - bebe, llegaremos al hotel y comeremos algo... Y por favor, esta
vez usa algo más ligero.
-
El glamour ante todo, linda - contestó Alex tomando el vaso y bebiendo ágilmente.
Llegaron
al hotel, Alex se quitó el saco en cuanto pudo y se dirigieron directamente
hacia el pequeño restaurante anexo del hotel. Pequeñas mesas redondas y grandes
ventanales rodeaban la estancia, ambos pidieron una ensalada y comieron en
silencio que Charlotte rompió a media comida.
-
Ya vi que si es agotador - dijo.
-
Debe serlo para ti también - comentó Alex - correr de un lado para otro,
memorizar fechas, nombres datos, horarios y caminar todo el día en esos stilettos de vértigo que estilizan tus
piernas y encima de todo soportar toda esta palabrería que te estoy soltando.
-
Eres muy divertido ¿Sabes? - dijo Rose robándose una aceituna de la ensalada de
Alex con el tenedor.
-
Y esa era mi aceituna, ¡La hurtaste! - dijo Alex divertido - Tendré más cuidado
donde pongo mis cosas.
-
Si crees que soy una ladrona... - dijo Charlotte, picando con el tenedor una
rebanada de jitomate del plato de Alex - sólo es por la comida.
-
Sí, lo noté - dijo Alex tomando del plato de Charlotte trozos de lechuga.
Después
de terminar de comer con los platillos del otro, subieron con las bolsas de
regalos. Alex se duchó y volvió a sentir que por su cuerpo recorría vida. Para
ahorrar tiempo decidió no afeitarse y se vistió con el traje de Alexander
McQueen, omitiendo el saco esta vez y doblándose las mangas de la camisa, llamó
a la puerta de Charlotte mientras se ponía un cinturón de los que recibió en el
desfile de Bottega Venetta.
-
Trussardi y Prada serán en el Pitti Uomo - comentó Charlotte - pero las dos
últimas serán en puntos diferentes de la ciudad, según tengo entendido ambas
firmas mandarán autos para recoger a los invitados al final de las pasarelas.
Alex
sólo pudo asentir ante aquella aclaración, cerró los ojos debido a que el
cálido y soleado atardecer de Italia se reflejaba en los edificios blancos que
quedaban camino al Pitti Uomo. Al llegar al recinto, la alfombra roja se había
extendido hasta la acera donde los autos y taxis bajaban a los invitados, así
que no tuvo opción que bajar y posar para la prensa, Charlotte lo seguía
detrás, lo más alejada posible de los medios. Al llegar a la sala donde sería
el desfile notó que era una plataforma un poco más larga que las demás, y vio
también que los asistentes y prensa estarían más cerca de sus jefes en una
hilera de sillas detrás de los invitados VIP.
Las
luces se fueron extinguiendo, y el show comenzó. Alex pudo alcanzar a escuchar
como los miembros de la prensa y asistentes murmuraban entre sí, incluso un
momento alcanzó a escuchar su nombre:
- ¿Alexis Davis? ¿De Vogue Men International? ¿En serio vienes con él?
- Sí, es una persona muy amable contrario a lo que la gente cree.
- No negarás que es atractivo - comentó una voz desconocida para Alex -
- Eso está más allá de mi trabajo - contestó Charlotte - Pero
te diré que es muy sencillo y con buen carisma.
Los
susurros terminaron al ver que se encendían las luces por completo cuando Massimiliano Gioni aparecía para agradecer al público.
Bajó a agradecer a la prensa, saludó a Alex y se perdió entre el mar de
fotógrafos. En el desfile de Prada (que comenzó inmediatamente después en otra
sala que el de Trussardi) todo sucedió con normalidad: Miuccia Prada y Alex se alababan mutuamente y con
la bolsa de regalos que iban desde guantes de piel hasta gafas de
sol. Charlotte esperó a Alex de que se despidiera de la diseñadora y lo
acompañó hacia la salida.
-
Ese debe ser el auto - dijo apuntando hacia la acera, y acercándose al chofer
le dijo: - somos de Vogue Men International - mostró su gafete y el chofer
uniformado quitó los seguros de las puertas, Alex le abrió la puerta a
Charlotte y subieron al auto que los llevaría a la pasarela de Moncler Gamme
Bleu, donde Alex comenzó a sentir la presión de las cámaras y de tanto halago
repetitivo, tras unas fotografías con Ruffini Remo, salió corriendo a la pasarela de Missoni para
poder terminar ese día.
Al
llegar a lo que parecía una gigantesca bodega abandonada donde el viento fresco
se filtraba por entre las vigas que sostenían el techo y los huecos entre
ladrillos que conformaban las paredes. Las luces industriales le daban al lugar
una atmósfera de escena del crimen, tras el comienzo de música en unas bocinas
colocadas en lo alto de las vigas comenzó el desfile. Alex de alguna manera se
sentía mejor, y dedujo que era por la falta de aire fresco, al terminar el
desfile como era de esperarse Angela Missoni le agradeció su asistencia en el
front row y de su propia mano le obsequió una bolsa de regalos.
En
el auto que los llevaba al hotel Charlotte notaba que Alex en verdad lucía
cansado, así que no habló con él en el trayecto hasta que subieron al piso de
sus habitaciones, Alex fue el primero en romper el silencio.
-
Nos vemos en 20 minutos para ir a la fiesta - dijo, abriendo la puerta de su
habitación y arrojando las bolsas al piso.
-
Si no quieres ir o te sientes cansado puedes descansar, ¿Entendido? Newhouse
exige mucho de ti, el no sabrá...
-...
lo sabrá - la interrumpió Alex - si quieres quedarte iré yo sólo. Tú puedes
descansar - y antes de que Alex entrada a su habitación Charlotte lo tomó de la
mano y le dijo
-
Iré contigo, si en verdad la fiesta es tan aburrida como dices podemos regresar
temprano y dormir - le soltó la mano y entró a su habitación.
Alex
se desnudó por completo y se metió a la ducha, al salir se sentó en la cama
para vestirse y la sintió tan cómoda que resistió enormemente las ganas de
tirarse a dormir. Charlotte llamó a su puerta y Alex abrió dejando de lado la
tarea de escoger una camisa, cuando Charlotte entró se sorprendió al verlo sin
camisa y se llevó las manos a los ojos.
-
¡Lo siento, no sabía que aún estaba vistiéndose - se giró sobre sí misma para
darle la espalda a Alex y buscar la puerta.
-
¡Charlotte, por favor! - exclamó Alex con un tono recriminatorio - Haz visto a
modelos mejores en revistas, ahora ayúdame a elegir una camisa.
-
Cualquiera - contestó ella, quitándose la mano de los ojos pero negando voltear
a ver a Alex.
-
¿Que tal esta negra? - preguntó - te juro que me la puse.
Charlotte
se giró lentamente y vio que Alex tenía puesta la camisa pero sin abrocharla,
Alex se dio una vuelta para que admirara la combinación de pantalón blanco y la
camisa en contraste.
-
¿Que te parece? - preguntó de nuevo.
-
Te ves bien - dijo, acercándose a él para ayudarle con los botones de arriba
mientras él abrochaba los de abajo. Terminada la tarea, Charlotte vio un frasco
de fragancia en la mesa junto a la cama de Alex y le roció el cuello con ella -
Y así mucho mejor.
Alex
se puso unos mocasines de color negro. Y salieron rumbo a la recepción, un taxi
los esperaba y deseando que la fiesta no fuera en un lago para no tener que
nadar hacia la orilla en caso de huir cruzaron calles iluminadas con farolas
donde jóvenes gozaban la vida nocturna fuera de bares y lugares de
esparcimiento abiertos hasta altas horas de la noche.
Para
sorpresa de ambos llegaron a un hotel donde estaba anexado un salón de fiestas,
al ver que Charlotte se ponía nerviosa Alex la tomó de la mano y se acercó
hacia el encargado de seguridad y le dijo:
-
Soy Alexis Davis de Vogue Men International.
-
Está en la lista - dijo el guarura que era más alto y más fornido que Alex -
¿Ella quién es? - preguntó
-
Es mi novia - contestó con tono de liderazgo - ¿Hay algún problema? ¿O quieres
hacer llamar a Miuccia para preguntarle porque ella no puede entrar?
-
No hace falta señor - dijo el guarura haciéndose a un lado y quitando el listón
para que pasaran - disfruten de la fiesta.
-
Trataremos, gracias.
Al
entrar en el salón la decoración no variaba mucho del estilo original del
hotel. Sólo había globos de helio con el logo de la firma y carteles grandes
del mismo que colgaban de las paredes. Cómo música de fondo sonaban melodías
pop relajadas en italiano e inglés, algunas incluso acústicas.
Se
sentaron en una mesa pequeña cuadrada y al instante Miuccia apareció sobre el
escenario donde se proyectaba el video de la pasarela y un adelanto de la
campaña promocional, tomó el micrófono y dirigió a los asistentes algunas
palabras:
- Buona
notte, gente. Voglio ringraziarvi per la vostra presenza e di augurioche ho
avuto l'onore di esprimere oggi. -
dijo, lo cuál arrancó aplausos del público al termino de su pequeño discurso,
pero al mirar hacia donde estaba Alex hizo un comentario más, ésta vez en
español: - Quiero agradecer a los máximos exponentes mundiales de la moda
impresa:Anna Wintour - una luz blanca de reflector la
buscó entre las mesas hasta que la encontró, ella se puso de pie a saludar a
los asistentes - a Franca Sozzani - la luz buscó de nuevo y encontó a Franca
con su larga melena rubia, quién saludaba amigablemente, y por último Miuccia
añadió: - Y Alexis Davis, acompañado de una hermosa chica. Todos ellos del gran
imperio de la moda que es Vogue - un murmullo general mezclado con aplausos se
hicieron escuchar cuando el reflector que estuvo sobre Wintour y Sozzani
buscaba a Alex y encontrándolo en una mesa junto con Charlotte, que debido a
los nervios la sonrisa le había quedado estática - y sin más que decir, deseo
que disfruten esta fiesta, su fiesta.
Al
bajar del pequeño escenario simulado, la música comenzó a sonar un poco más
fuerte, pero el murmullo y las miradas indiscretas se notaban a la perfección.
-
¡Por Dios, que vergüenza! - exclamó Charlotte, hundiendo su cara en sus manos -
hubiese sido mejor quedarnos a descansar en el hotel.
-
¡Vamos no puede ser tan malo! - dijo Alex, quitando las manos de la cara de
Charlotte - Al menos no mintió - añadió, tomando dos copas de la charola
de un mesero. Y poniendo una frente a la chica - Brindemos porque estamos a más
de la mitad de este martirio de lujo - alzó su copa y Charlotte hizo lo mismo.
-
Ehh... ¿Salud? - dijo Charlotte tomando de la copa - Creo que será mejor de
deje de asistir contigo a este tipo de fiestas, comenzarán a especular y no
creo que sea bueno para su imagen o para la revista.
-
¡No digas tonterías! Es lo menos que nos merecemos tras correr de un desfile a
otro - Alex vació su copa de un sólo trago y tomó otra de un mesero que pasaba
por ahí - disfruta la fiesta, ya escuchaste a Miuccia: Ésta es tu fiesta.
Charlotte
dibujaba una sonrisa en su rostro que le duró muy poco, pues su semblante
cambio drásticamente a la cara de terror estática que Alex vio en ella en la
fiesta del lago.
-
Charlotte... ¿Quién... - no alcanzó a formular la pregunta, ya que sintió que
alguien lo llamaba por encima del hombro, y al girarse se encontró cara a cara
con Anna wintour que lucía un vestido de lentejuelas de Chanel y Franca Sozzani un vestido de Valentino.
Automáticamente
Alex dibujó una sonrisa y se puso en pie, ambas lo saludaron con un beso en
cada mejilla:
-
No puedo creer que tenga frente a mí al futuro en la moda masculina - dijo
Franca, con un marcado acento italiano - Es un placer conocerte
-
El honor es mío créanme - respondió Alex - dos grandes musas de la moda en la
misma fiesta, es increíble.
-
Haces un buen trabajo para la revista - dijo Wintour - pero creo que Tom Ford lo hubiese hecho mejor.
-
Quizá sí - respondió Alex, con la sonrisa aún en su rostro - Pero yo hago más
con mucho menos - dijo - Y supongo que sabe a lo que me refiero - miró
fríamente a Anna Wintour, pues se sabe que ella no escatima en gastos para sus
ediciones.
-
¿No nos presentarás a la chica? - preguntó Franca para desviar el tema y evitar
que las miradas destrozaran a las personas que tenían en frente.
-
Claro, ella es Charlotte McDonald - dijo, tomando la mano de la chica cuando
ésta se puso de pie - es una asistente más eficaz que una "Emily" y
más linda por supuesto.
-
Es un gusto linda - dijo Sozzani, saludándola con un beso en la mejilla -
-
El honor es mío - aclaró Charlotte - admiro tanto el trabajo de ambas, es
impresionante.
-
Gracias - dijo Wintour con la expresión fría que la caracterizaba - Nos vemos
luego - y tomando por el brazo a Sozzani se alejaron al lado opuesto del salón,
donde entablaron plática inmediatamente con Miuccia.
-
Estúpida Wintour - murmuró Alex sentándose de nuevo en la mesa y bebiendo de un
trago su copa - ¿Que se cree al compararme con Tom Ford? no es mi culpa que
hayan elegido mi trabajo como el mejor para la revista, ella y sus malditos
consentidos de siempre.
-
Relájate - dijo Charlotte.
-
No puedo. ¿Sí? ¿Cómo es que se atreve a venir, y decirme en mi cara que hay
alguien mejor para mi trabajo que no sea yo? - Alex estaba furioso, tomó otra
copa que el mesero le ofrecía y la bebió.
-
Yo opino que haces un excelente trabajo - dijo Charlotte en una voz muy dulce -
La mejor revista para caballeros en años, diría yo - acercó su mano a la
cara de Alex y acarició su mejilla, el chico sintió como su euforia disminuía
al rose de la piel de Charlotte y de como lo que sentía ahora era una emoción
diferente al odio.
-
Gracias - dijo Alex tomando la mano de Charlotte, besándola y sosteniéndola
sobre la suya en la mesa, la música fluía en el aire, era una melodía pop con
ritmos lentos que hacía bailar a algunas parejas en la pista del centro del
salón - ¿Quieres bailar? - le preguntó poniéndose en pie sin soltar su mano.
Charlotte
se puso en pie siguiendo a Alex tomada de la mano, ambos notaron que la
iluminación del lugar cambiaba conforme al ritmo de la música, las luces
encendían y apagan al unísono con la melodía. Llegaron al centro de la pista
cuando Alex tomó la cintura de Charlotte, y ella rodeó su cuello, notó que él
mantenía un gesto de enfado cuando miraba a Wintour, entonces la chica colocó
sus manos en su cara haciéndo que Alex la mirara a los ojos.
-
Olvídate de ella - dijo - ésta es tu noche - la canción había cambiado
completamente, comenzó una melodía con ritmo muy lento que anunciaba
una balada que Alex conocía:
A fire burns
Water comes
You cool me down
When I'm cold inside
You are warm and bright
You know you are so good for me yeah...
Charlotte
se acercó más a Alex hasta colocar su cabeza en su pecho, dejándose llevar por
la música...
You know there's no need to hide away
You know I tell the truth
We are just the same
I can feel everything you do
Hear everything you say
Even when you're miles away
Coz I am me, the universe & U
Alex correspondió al
gesto bajando su cabeza hasta quedar sobre la de Charlotte, el aroma de su
cabello lo hipnotizaba, y el calor corporal de Alex hacía que Charlotte se
sintiera protegida e inmune ante cualquier cosa.
I am the universe & U
La
canción había terminado, pero la atmósfera para ellos aún continuaba en el esplendor
de romanticismo con que se habían enlazado. Aquella noche fue especial, Alex
con los ojos cerrados disfrutaba el contacto con Charlotte y ella se aferraba a
la persona a la cual le había abierto el corazón sin ser rechazada.
Una
noche en donde al llegar al hotel un tímido beso en la mejilla fue un gesto
significativo de un amor en donde nadie estaba decidido a dar el siguiente
paso.
Y justo aquí se da el gran paso
de Alex con Charlotte: desde mi punto de vista fue perfecto: el no rechazó que
siente algo por ella pero tampoco lo acepta del todo. En cuanto a la canción,
tuve que escucharla 12 veces para poder describir el momento del baile en la
pista. En cuanto a la actitud de Anna Wintour: no modifiqué nada, ella se ha
ganado la etiqueta del “Diablo que viste de Prada” (con justa razón) y con
Franca me vi algo más flexible, ya que también tiene un temperamento algo
maleable.
