XII - Milán Fashion Week, día 2





Alex llamó a la recepción para que subieran el desayuno a su habitación, y miró el reloj: eran las 8:00 am. Se puso una camiseta holgada y unos pantalones de pijama a cuadros para recibir el carrito de comida, cuando un amable trabajador del hotel le dejó los alimentos esperó a que se perdiera en el ascensor y tocó a la puerta de Charlotte, al abrir la vio con un short y una camiseta de tirantes, el cabello despeinado y los ojos entornados por el sueño todavía.

- El desayuno - dijo Alex, entrando con el carrito de la comida en cuanto abrió Charlotte la puerta.

- ¿No desayunaremos fuera? - preguntó Charlotte cubriéndose las piernas con una sábana.

- No - contestó Alex, sentándose en la cama de Charlotte y destapando las charolas donde había platillos con fruta fresca y piezas de pan - ¿Quieres? - preguntó, ofreciéndole en un tenedor pedazos de manzana y fresas.

- Gracias - dijo Charlotte tomando el tenedor y sentándose frente a él en la cama - la verdad lamento mucho lo de ayer - dijo, tratando de arreglarse el cabello - Nunca me había comportado de esa manera con alguien como usted, lo siento - añadió, mirando a Alex a los ojos, y para su sorpresa notó que el le devolvía la mirada, le llamó la atención su cabello desordenado, la barba que comenzaba a notársele y la blancura de sus piernas y pecho en la ropa holgada que él usaba.

- Olvídalo - dijo él sin importancia bebiendo jugo de naranja - Lamento haberte hecho pasar por mi novia para entrar a la fiesta.

- ¿Estás loco? - preguntó ella - ¡Fue genial! No sé como pagarte ese favor. Estuve en una fiesta de los grandes diseñadores Italianos junto a Scarlett Johansson y Naomi Campbell - dijo emocionada - La verdad no sé como devolverte el favor.

- De hecho ya lo hiciste - dijo Alex quitándole delicadamente una migaja de pan de los labios superiores - hablarme de "tú" y tratarme como alguien de carne y eso ya es mucho para mí - al ver que Charlotte estaba planeando contradecirlo o disculparse preguntó: - ¿Que tenemos hoy?

- Comenzamos con Bottega Venetta a las 8:30, memorizando con los ojos cerrados - y después a Emporio Armani una hora más tarde.

- Bien - dijo Alex, llevándose a la boca pedazos de manzana - ¿Y que fiestas tenemos?

- Fue invitado a la de Vivienne Westwood y Prada - dijo Charlotte, estirándose para tomar unos papeles de una mesa junto a la cama - Dime a cual quieres ir y confirmaré la asistencia - 

Alex exhaló un suspiro, sabía que Newhouse seguiría sus movimientos mediante cualquier medio así que contestó:

- Prada, son tan aburridas que quizá regresemos aquí temprano - 

- Ok, lo confirmaré más tarde - dijo Charlotte subrayando el logo de la firma - ¿Planes para hoy?

- Ducharme y esclavizarme con diez desfiles más - respondió Alex, alborotándose el cabello, era una manía que tenía al levantarse.

- ¿Y después?

- La fiesta, dormir y esclavizarme de nuevo - Respondió, bebiendo más jugo.

- ¿Y a futuro?

- Para ser asistente haces muchas preguntas ¿No crees? - intervino Alex sonriendo -

- Sí, lo siento - dijo Charlotte con una sonrisa -

- Sin embargo te digo que espero encerrarme en mi oficina como lo hice en el primer día de trabajo.

- Al parecer tu trabajo no es tan fascinante como lo relatan - dijo Charlotte, bebiendo jugo del mismo vaso que Alex.

- Es bueno, pero implica muchos sacrificios - dijo, tomando un pequeño pan - como asistir a las pasarelas, a las fiestas, bailar con chicas y esas cosas.

- Sí claro - dijo Charlotte sarcásticamente, quitándole el pan de la mano a Alex - Ese es un verdadero sacrificio.

- Sí, lo es - dijo Alex, poniéndose en pie - tengo que ducharme, nos vemos luego - y antes de salir le quitó a Charlotte con la boca el pan que tenía en la mano.

Después de ducharse esperó en el pasillo a Charlotte, quién con una falda tubo y un blazer abotonado salió por delante de Alex para llamar el ascensor, el taxi los esperaba afuera y emprendieron la marcha hacia el Pitti Uomo por segunda vez.

- ¿Que tenemos después de Armani? - preguntó Alex, escribiendo en su teléfono un tweet.

- Tenemos a Ermanno Scervino a las 11:30, a Salvatore Ferragamo una hora después - dijo Charlootte, consultando unas hojas de papel - a las 2:00 Pringle of Scotland a las 3:00 aVivienne Westwood, y después Trussardi, Prada, Moncler Gamme Bleu y Missoni para terminar el día.

Llegaron al centro de exposiciones y Alex desfiló por la alfombra roja de Bottega Veneta. Al encontrar un lugar con su nombre vio que Charlotte se sentaba en unas sillas más atrás y por encima de él, el lugar de la prensa y representantes. El desfile comenzó extinguiéndose las luces de todo el lugar y sonando música de cualquier lugar. A Alex aquello ya le parecía aburrido, miraba sin mirar y sólo veía pasar a los modelos. Mantuvo su rostro de expectación e interés sólo por la prensa. Al terminar el desfile felicitó a Tomas Maier y salió junto a Charlotte con una bolsa de regalo donde había cinturones de piel.

- No sé que te haya parecido - dijo Alex . pero al parecer fue algo aburrido.

- Sentí lo mismo de siempre - explicó Charlotte - emoción de ver un desfile de moda.

- No lo sé - dijo Alex sentándose en una banca de metal en el jardín que el día anterior habían visitado - no sentí la emoción de ver algo nuevo. ¿La que sigue será aquí?

- Sí, de hecho todas las del día de hoy serán aquí - puntualizó Charlotte mirando el horario - así que no podemos alejarnos demasiado hasta las tres de la tarde y volver a las cinco.

- Demonios - Alex se recargó en la banca estirando los brazos en el respaldo, pasando el brazo izquierdo por detrás de la espalda de Charlotte - ¿Quieres tomar algo mientras esperamos? Conociendo a Armani tardarán en montar todo su equipo técnico.

- No, gracias - contestó ella, ignorando el movimiento de Alex - Creo que tanto café a tu lado me hará daño en un futuro.

- ¿Agua natural, entonces? ¿O un té para no olvidar tus raíces? 

- Estoy bien, gracias - dijo Charlotte, mirando la minúscula proporción de piel desnuda que Alex asomaba tras su camisa desabrochada - ¿Puedo adivinar?

- ¿Adivinar qué?

Sin decir una palabra Charlotte se acercó a la camisa de Alex y acercó su nariz a su garganta y al cuello, y mirándolo a los ojos le dijo:

- Sin temor a equivocarme usas Acqua Di Gio ¿Cierto?

Alex sorprendido respondió.

- Pues sí... ¿Pero cómo lo supiste?

- Lo que no tengo de bien vestida lo tengo de perfumista - aclaró ella - una fragancia muy sensual, fresca y en lo personal la más deliciosa en un hombre.

- No sé si darte las gracias o temblar de miedo - dijo él - eres buena - aclaró - ¿Te gustaría trabajar en eso en un futuro?

- La verdad no - contestó - mi estilo de vida es más que sentarme en un laboratorio y mezclar aromas. Todos tenemos un destino, y al parecer el tuyo es ir a la sala de exposiciones número 3 y verte elegante - se puso de pie acomodándole el cabello y el saco - ahora anda, quieren verte sonreír para sus flashes.

Alex se pudo en pie y poniendo una mueca de niño enfadado se dirigió hacia la alfombra roja en el extremo opuesto del jardín, su semblante cambió totalmente: borró la cara de cansancio y dibujó una sonrisa para las cámaras. A Charlotte le impresionó la reacción de Alex y mostrando su gafete de asistente entró por una zona alejada de la alfombra roja.

La misma monotonía de siempre: sentarse a esperar a que el desfile comenzara y terminara con la misma sensación, Giorgio Armani lo saludó como todos los diseñadores hasta entonces y se tomó la fotografía del recuerdo alabando una vez más su juventud y liderazgo en la revista.

Ermannno Scervino lo saludó en público antes de comenzar el desfile y le sugirió que diseñaran una colección juntos, Massimiliano Giornetti de Salvatore Ferragamo agradeció su presencia ante todo el público cuando pidió un micrófono para hablar, Clare Waight Keller la directora creativa de Pringle of Scotland reafirmó que la revista era dinámica y que la moda masculina tomaba el camino correcto y Vivienne Westwood dijo que era uno de los hombres más poderosos en la industria de la moda, y le susurró al oído que cuando tuviera a Lagerfeld enfrente le pateara el trasero por ella.

Al salir de la pasarela y regresar al hotel, Charlotte lo esperaba con un café frío junto al taxi,en el vehículo Alex se recostó en el asiento y Charlotte notó unas pequeñas gotas de sudor y le desabrochó un botón más de la camisa.

- El diablo no puede vivir sin su elixir - dijo, acercándole el popote del vaso a los labios - bebe, llegaremos al hotel y comeremos algo... Y por favor, esta vez usa algo más ligero.

- El glamour ante todo, linda - contestó Alex tomando el vaso y bebiendo ágilmente.

Llegaron al hotel, Alex se quitó el saco en cuanto pudo y se dirigieron directamente hacia el pequeño restaurante anexo del hotel. Pequeñas mesas redondas y grandes ventanales rodeaban la estancia, ambos pidieron una ensalada y comieron en silencio que Charlotte rompió a media comida.

- Ya vi que si es agotador - dijo.

- Debe serlo para ti también  - comentó Alex - correr de un lado para otro, memorizar fechas, nombres datos, horarios y caminar todo el día en esos stilettos de vértigo que estilizan tus piernas y encima de todo soportar toda esta palabrería que te estoy soltando.

- Eres muy divertido ¿Sabes? - dijo Rose robándose una aceituna de la ensalada de Alex con el tenedor.

- Y esa era mi aceituna, ¡La hurtaste! - dijo Alex divertido - Tendré más cuidado donde pongo mis cosas.

- Si crees que soy una ladrona... - dijo Charlotte, picando con el tenedor una rebanada de jitomate del plato de Alex - sólo es por la comida.

- Sí, lo noté - dijo Alex tomando del plato de Charlotte trozos de lechuga.

Después de terminar de comer con los platillos del otro, subieron con las bolsas de regalos. Alex se duchó y volvió a sentir que por su cuerpo recorría vida. Para ahorrar tiempo decidió no afeitarse y se vistió con el traje de Alexander McQueen, omitiendo el saco esta vez y doblándose las mangas de la camisa, llamó a la puerta de Charlotte mientras se ponía un cinturón de los que recibió en el desfile de Bottega Venetta.

- Trussardi y Prada serán en el Pitti Uomo - comentó Charlotte - pero las dos últimas serán en puntos diferentes de la ciudad, según tengo entendido ambas firmas mandarán autos para recoger a los invitados al final de las pasarelas.

Alex sólo pudo asentir ante aquella aclaración, cerró los ojos debido a que el cálido y soleado atardecer de Italia se reflejaba en los edificios blancos que quedaban camino al Pitti Uomo. Al llegar al recinto, la alfombra roja se había extendido hasta la acera donde los autos y taxis bajaban a los invitados, así que no tuvo opción que bajar y posar para la prensa, Charlotte lo seguía detrás, lo más alejada posible de los medios. Al llegar a la sala donde sería el desfile notó que era una plataforma un poco más larga que las demás, y vio también que los asistentes y prensa estarían más cerca de sus jefes en una hilera de sillas detrás de los invitados VIP.

Las luces se fueron extinguiendo, y el show comenzó. Alex pudo alcanzar a escuchar como los miembros de la prensa y asistentes murmuraban entre sí, incluso un momento alcanzó a escuchar su nombre:

- ¿Alexis Davis? ¿De Vogue Men International? ¿En serio vienes con él?

- Sí, es una persona muy amable contrario a lo que la gente cree.

- No negarás que es atractivo - comentó una voz desconocida para Alex - 

- Eso está más allá de mi trabajo - contestó Charlotte - Pero te diré que es muy sencillo y con buen carisma.

Los susurros terminaron al ver que se encendían las luces por completo cuando Massimiliano Gioni aparecía para agradecer al público. Bajó a agradecer a la prensa, saludó a Alex y se perdió entre el mar de fotógrafos. En el desfile de Prada (que comenzó inmediatamente después en otra sala que el de Trussardi) todo sucedió con normalidad: Miuccia Prada y Alex se alababan mutuamente y con la bolsa de regalos que iban desde guantes de piel hasta gafas de sol. Charlotte esperó a Alex de que se despidiera de la diseñadora y lo acompañó hacia la salida.

- Ese debe ser el auto - dijo apuntando hacia la acera, y acercándose al chofer le dijo: - somos de Vogue Men International - mostró su gafete y el chofer uniformado quitó los seguros de las puertas, Alex le abrió la puerta a Charlotte y subieron al auto que los llevaría a la pasarela de Moncler Gamme Bleu, donde Alex comenzó a sentir la presión de las cámaras y de tanto halago repetitivo, tras unas fotografías con Ruffini Remo, salió corriendo a la pasarela de Missoni para poder terminar ese día.

Al llegar a lo que parecía una gigantesca bodega abandonada donde el viento fresco se filtraba por entre las vigas que sostenían el techo y los huecos entre ladrillos que conformaban las paredes. Las luces industriales le daban al lugar una atmósfera de escena del crimen, tras el comienzo de música en unas bocinas colocadas en lo alto de las vigas comenzó el desfile. Alex de alguna manera se sentía mejor, y dedujo que era por la falta de aire fresco, al terminar el desfile como era de esperarse Angela Missoni le agradeció su asistencia en el front row y de su propia mano le obsequió una bolsa de regalos.

En el auto que los llevaba al hotel Charlotte notaba que Alex en verdad lucía cansado, así que no habló con él en el trayecto hasta que subieron al piso de sus habitaciones, Alex fue el primero en romper el silencio.

- Nos vemos en 20 minutos para ir a la fiesta - dijo, abriendo la puerta de su habitación y arrojando las bolsas al piso.

- Si no quieres ir o te sientes cansado puedes descansar, ¿Entendido? Newhouse exige mucho de ti, el no sabrá...

-... lo sabrá - la interrumpió Alex - si quieres quedarte iré yo sólo. Tú puedes descansar - y antes de que Alex entrada a su habitación Charlotte lo tomó de la mano y le dijo

- Iré contigo, si en verdad la fiesta es tan aburrida como dices podemos regresar temprano y dormir - le soltó la mano y entró a su habitación.

Alex se desnudó por completo y se metió a la ducha, al salir se sentó en la cama para vestirse y la sintió tan cómoda que resistió enormemente las ganas de tirarse a dormir. Charlotte llamó a su puerta y Alex abrió dejando de lado la tarea de escoger una camisa, cuando Charlotte entró se sorprendió al verlo sin camisa y se llevó las manos a los ojos.

- ¡Lo siento, no sabía que aún estaba vistiéndose - se giró sobre sí misma para darle la espalda a Alex y buscar la puerta.

- ¡Charlotte, por favor! - exclamó Alex con un tono recriminatorio - Haz visto a modelos mejores en revistas, ahora ayúdame a elegir una camisa.

- Cualquiera - contestó ella, quitándose la mano de los ojos pero negando voltear a ver a Alex.

- ¿Que tal esta negra? - preguntó - te juro que me la puse.

Charlotte se giró lentamente y vio que Alex tenía puesta la camisa pero sin abrocharla, Alex se dio una vuelta para que admirara la combinación de pantalón blanco y la camisa en contraste.

- ¿Que te parece? - preguntó de nuevo.

- Te ves bien - dijo, acercándose a él para ayudarle con los botones de arriba mientras él abrochaba los de abajo. Terminada la tarea, Charlotte vio un frasco de fragancia en la mesa junto a la cama de Alex y le roció el cuello con ella - Y así mucho mejor.

Alex se puso unos mocasines de color negro. Y salieron rumbo a la recepción, un taxi los esperaba y deseando que la fiesta no fuera en un lago para no tener que nadar hacia la orilla en caso de huir cruzaron calles iluminadas con farolas donde jóvenes gozaban la vida nocturna fuera de bares y lugares de esparcimiento abiertos hasta altas horas de la noche.

Para sorpresa de ambos llegaron a un hotel donde estaba anexado un salón de fiestas, al ver que Charlotte se ponía nerviosa Alex la tomó de la mano y se acercó hacia el encargado de seguridad y le dijo:

- Soy Alexis Davis de Vogue Men International.

- Está en la lista - dijo el guarura que era más alto y más fornido que Alex - ¿Ella quién es? - preguntó

- Es mi novia - contestó con tono de liderazgo - ¿Hay algún problema? ¿O quieres hacer llamar a Miuccia para preguntarle porque ella no puede entrar?

- No hace falta señor - dijo el guarura haciéndose a un lado y quitando el listón para que pasaran - disfruten de la fiesta.

- Trataremos, gracias.

Al entrar en el salón la decoración no variaba mucho del estilo original del hotel. Sólo había globos de helio con el logo de la firma y carteles grandes del mismo que colgaban de las paredes. Cómo música de fondo sonaban melodías pop relajadas en italiano e inglés, algunas incluso acústicas.

Se sentaron en una mesa pequeña cuadrada y al instante Miuccia apareció sobre el escenario donde se proyectaba el video de la pasarela y un adelanto de la campaña promocional, tomó el micrófono y dirigió a los asistentes algunas palabras:

- Buona notte, gente. Voglio ringraziarvi per la vostra presenza e di augurioche ho avuto l'onore di esprimere oggi. - dijo, lo cuál arrancó aplausos del público al termino de su pequeño discurso, pero al mirar hacia donde estaba Alex hizo un comentario más, ésta vez en español: - Quiero agradecer a los máximos exponentes mundiales de la moda impresa:Anna Wintour - una luz blanca de reflector la buscó entre las mesas hasta que la encontró, ella se puso de pie a saludar a los asistentes - a Franca Sozzani - la luz buscó de nuevo y encontó a Franca con su larga melena rubia, quién saludaba amigablemente, y por último Miuccia añadió: - Y Alexis Davis, acompañado de una hermosa chica. Todos ellos del gran imperio de la moda que es Vogue - un murmullo general mezclado con aplausos se hicieron escuchar cuando el reflector que estuvo sobre Wintour y Sozzani buscaba a Alex y encontrándolo en una mesa junto con Charlotte, que debido a los nervios la sonrisa le había quedado estática - y sin más que decir, deseo que disfruten esta fiesta, su fiesta.

Al bajar del pequeño escenario simulado, la música comenzó a sonar un poco más fuerte, pero el murmullo y las miradas indiscretas se notaban a la perfección.

- ¡Por Dios, que vergüenza! - exclamó Charlotte, hundiendo su cara en sus manos - hubiese sido mejor quedarnos a descansar en el hotel.

- ¡Vamos no puede ser tan malo! - dijo Alex, quitando las manos de la cara de Charlotte - Al menos no mintió - añadió, tomando dos copas de la charola de un mesero. Y poniendo una frente a la chica - Brindemos porque estamos a más de la mitad de este martirio de lujo - alzó su copa y Charlotte hizo lo mismo.

- Ehh... ¿Salud? - dijo Charlotte tomando de la copa - Creo que será mejor de deje de asistir contigo a este tipo de fiestas, comenzarán a especular y no creo que sea bueno para su imagen o para la revista.

- ¡No digas tonterías! Es lo menos que nos merecemos tras correr de un desfile a otro - Alex vació su copa de un sólo trago y tomó otra de un mesero que pasaba por ahí - disfruta la fiesta, ya escuchaste a Miuccia: Ésta es tu fiesta.

Charlotte dibujaba una sonrisa en su rostro que le duró muy poco, pues su semblante cambio drásticamente a la cara de terror estática que Alex vio en ella en la fiesta del lago.

- Charlotte... ¿Quién... - no alcanzó a formular la pregunta, ya que sintió que alguien lo llamaba por encima del hombro, y al girarse se encontró cara a cara con Anna wintour que lucía un vestido de lentejuelas de Chanel y Franca Sozzani un vestido de Valentino.

Automáticamente Alex dibujó una sonrisa y se puso en pie, ambas lo saludaron con un beso en cada mejilla:

- No puedo creer que tenga frente a mí al futuro en la moda masculina - dijo Franca, con un marcado acento italiano - Es un placer conocerte

- El honor es mío créanme - respondió Alex - dos grandes musas de la moda en la misma fiesta, es increíble.

- Haces un buen trabajo para la revista - dijo Wintour - pero creo que Tom Ford lo hubiese hecho mejor.

- Quizá sí - respondió Alex, con la sonrisa aún en su rostro - Pero yo hago más con mucho menos - dijo - Y supongo que sabe a lo que me refiero - miró fríamente a Anna Wintour, pues se sabe que ella no escatima en gastos para sus ediciones.

- ¿No nos presentarás a la chica? - preguntó Franca para desviar el tema y evitar que las miradas destrozaran a las personas que tenían en frente.

- Claro, ella es Charlotte McDonald - dijo, tomando la mano de la chica cuando ésta se puso de pie - es una asistente más eficaz que una "Emily" y más linda por supuesto.

- Es un gusto linda - dijo Sozzani, saludándola con un beso en la mejilla - 

- El honor es mío - aclaró Charlotte - admiro tanto el trabajo de ambas, es impresionante.

- Gracias - dijo Wintour con la expresión fría que la caracterizaba - Nos vemos luego - y tomando por el brazo a Sozzani se alejaron al lado opuesto del salón, donde entablaron plática inmediatamente con Miuccia.

- Estúpida Wintour - murmuró Alex sentándose de nuevo en la mesa y bebiendo de un trago su copa - ¿Que se cree al compararme con Tom Ford? no es mi culpa que hayan elegido mi trabajo como el mejor para la revista, ella y sus malditos consentidos de siempre.

- Relájate - dijo Charlotte.

- No puedo. ¿Sí? ¿Cómo es que se atreve a venir, y decirme en mi cara que hay alguien mejor para mi trabajo que no sea yo? - Alex estaba furioso, tomó otra copa que el mesero le ofrecía y la bebió.

- Yo opino que haces un excelente trabajo - dijo Charlotte en una voz muy dulce - La mejor revista para caballeros en años, diría yo  - acercó su mano a la cara de Alex y acarició su mejilla, el chico sintió como su euforia disminuía al rose de la piel de Charlotte y de como lo que sentía ahora era una emoción diferente al odio. 

- Gracias - dijo Alex tomando la mano de Charlotte, besándola y sosteniéndola sobre la suya en la mesa, la música fluía en el aire, era una melodía pop con ritmos lentos que hacía bailar a algunas parejas en la pista del centro del salón - ¿Quieres bailar? - le preguntó poniéndose en pie sin soltar su mano.

Charlotte se puso en pie siguiendo a Alex tomada de la mano, ambos notaron que la iluminación del lugar cambiaba conforme al ritmo de la música, las luces encendían y apagan al unísono con la melodía. Llegaron al centro de la pista cuando Alex tomó la cintura de Charlotte, y ella rodeó su cuello, notó que él mantenía un gesto de enfado cuando miraba a Wintour, entonces la chica colocó sus manos en su cara haciéndo que Alex la mirara a los ojos.

- Olvídate de ella - dijo - ésta es tu noche - la canción había cambiado completamente, comenzó una melodía con ritmo muy lento que anunciaba una balada que Alex conocía:




A fire burns
Water comes
You cool me down
When I'm cold inside
You are warm and bright
You know you are so good for me yeah...

Charlotte se acercó más a Alex hasta colocar su cabeza en su pecho, dejándose llevar por la música...

You know there's no need to hide away 
You know I tell the truth 
We are just the same 
I can feel everything you do 
Hear everything you say 
Even when you're miles away 
Coz I am me, the universe & U

Alex correspondió al gesto bajando su cabeza hasta quedar sobre la de Charlotte, el aroma de su cabello lo hipnotizaba, y el calor corporal de Alex hacía que Charlotte se sintiera protegida e inmune ante cualquier cosa.

I am the universe & U

La canción había terminado, pero la atmósfera para ellos aún continuaba en el esplendor de romanticismo con que se habían enlazado. Aquella noche fue especial, Alex con los ojos cerrados disfrutaba el contacto con Charlotte y ella se aferraba a la persona a la cual le había abierto el corazón sin ser rechazada.

Una noche en donde al llegar al hotel un tímido beso en la mejilla fue un gesto significativo de un amor en donde nadie estaba decidido a dar el siguiente paso.

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Y  justo aquí se da el gran paso de Alex con Charlotte: desde mi punto de vista fue perfecto: el no rechazó que siente algo por ella pero tampoco lo acepta del todo. En cuanto a la canción, tuve que escucharla 12 veces para poder describir el momento del baile en la pista. En cuanto a la actitud de Anna Wintour: no modifiqué nada, ella se ha ganado la etiqueta del “Diablo que viste de Prada” (con justa razón) y con Franca me vi algo más flexible, ya que también tiene un temperamento algo maleable.