La luz se reflejaba en la desnuda piel de su espalda. El sonido de su respiración era casi inaudible, sonrió al ver que Alex dormía con la boca entreabierta y que con una mano se alborotaba el cabello. Se puso la camisa que Alex se quitó antes de dormir, después de tomar una ducha se acostó de nuevo y acarició la espalda de Alex. En todo su cuerpo no tenía ni una pizca de vello, sus piernas eran de un color casi blanco, su abdomen liso parecía esculpido en mármol y su espalda era tan lisa al tacto como la seda.
Alex abrió los ojos y al girarse en la cama vio a Charlotte envuelta en su bata de baño acostada junto a él. La chica apoyaba su cabeza en un brazo y le acariciaba la mejilla con la otra.
- Buen día, perezoso - saludó ella, besándolo en la frente - hoy tenemos el día más relajado de Milán - dijo, tratando de estirarse para alcanzar las hojas de los horarios que Alex tenía en la mesita junto a la cama, pero el chico la abrazó por la cintura, impidiendo que se moviera y besándole el cuello - así que podemos ir a alguna playa... A Positano quizá...
- No me gusta la playa - dijo él con un gesto de berrinche - hace mucho sol y odio la arena en los pies.
- ¿No lo vas a hacer por mí? - preguntó ella
- No - contestó él con una sonrisa burlona - No sólo es por ti, así que después del último desfile de hoy salimos a la playa. Después de comprar ropa adecuada claro, no puedo usar un blazer y gamuza.
- Como quieras - dijo Charlotte safándose de los brazos de Alex y tomando el horario entre sus manos - hoy tienes a Dsquared2, Giorgio Armani, Gazzarrini y Burberry Prorsum ¿No tengo que preguntar a cuál fiesta te confirmo, verdad? - y al ver que Alex con los ojos entrecerrados negaba con la cabeza, lo tomó de las manos y lo jaló, sacándolo de la cama - ¡Arriba perezoso! - cuando por fin lo puso en pie lo abrazó por la cintura y lo empujó hasta el baño - Voy a cambiarme - dijo - en treinta minutos salimos al primer desfile.
Alex no tuvo opción que despertar por completo con agua casi congelada. Al salir de la ducha se vistió y espero descalzo en el sillón viendo la televisión, Charlotte trataba de anudarle la corbata pero él no dejaba de moverse con una canción pop de la televisión. Al subir al auto, él le abrió la puerta a Charlotte con un exagerado ademán de caballerosidad.
- La pasarela de Dsquared2 se llevará a cabo en el Pitti Uomo, la de Giorgio Armani en un hotel que está a 20 minutos de aquí y volveremos de nuevo para las dos restantes - Explicó Charlotte, pero notó que Alex no escuchaba y miraba por la ventana atentamente - ¿Estás bien?
- Sí - dijo Alex, mirándola a la cara con una sonrisa que parecía efecto de un soporífero o una droga - ¿Porque no iba a estar bien?
- Ehh... Ya llegamos - Charlotte señaló el recinto que días antes habían pisado por primera vez, el Pitti Uomo se vestía de largas cortinas púrpuras hondeando en el aire y la alfombra negra estaba instalada. Los fotógrafos tomaban los mejores lugares para captar cada momento. Alex bajó del auto ayudando a Charlotte, que como siempre caminaba detrás del chico.
Durante el desfile Alex notó que se sentía diferente, mantenía viva la expectativa de una pasarela que días anteriores le aburrían demasiado. Se preguntó si pasar la noche con Charlotte había influido en su buen estado de ánimo. Cuando estaba exhorto en sus pensamientos un torrente de aplausos lo devolvió a la realidad: el desfile había terminado y tenía la mirada perdida en un punto fijo de la pasarela. Al encontrarse con Giovani Bianco, cuando bajó a agradecer a la prensa aduló su colección, y dijo que seguía su trabajo desde que el diseñador había trabajado con Madonna.
En el desfile de Giorgio Armani, el Káiser reconoció que Alex era lo mejor que le pudo haber pasado a Vogue y Vogue es lo mejor que le puso haber pasado a Condé Nast. Ambos alabaron sus trabajos mutuamente y recibió de las manos de Giorgio un maletín de piel con el monograma de la firma.
Al terminar el desfile de Gazzarrini, Alex quiso escapar del director creativo, pero lo hizo subir a la pasarela y tomarse una fotografía con los modelos del desfile y el mismo diseñador. Al llegar al auto y arrojas las bolsas de regalos de los desfiles anteriores se recostó en las piernas de Charlotte cerrando los ojos.
- Estás exhausto lo sé - dijo ella - pero por último tenemos a Burberry, después de ésto Positano nos espera.
- Y después comenzar de nuevo con París - dijo Alex en tono de lástima - Cinco días más en París... - susurró - Quiero morir.
- No seas tonto - Charlotte le aflojaba el nudo de la corbata para que se sintiera un poco más cómodo - Aparte si mueres, le darías gusto a Anna Wintour y Tom Ford tomaría tu lugar.
- Tom Ford no es nada junto a mí - dijo Alex, con los ojos abiertos y fijos en el techo del auto - por algo yo soy yo, y él desea ser yo.
- ¡Exacto! - dijo Charlotte inclinándose para besarle los labios - ahora entra y demuéstrale a Christopher Bailey porque estás donde estás.
Alex bajó del auto con un entusiasmo renovado y sonrisa tan radiante como falsa para los medios, sabía que Burberry cubría cada segundo y milímetro de sus desfiles, así que tuvo que convencerse de que tendría esa sonrisa en la cara todo el día. Al entrar al recinto donde sería la pasarela encontró su lugar reservado y se sentó, notó que había cámaras colgadas de las vigas y en el borde del escenario de la pasarela. Notó que todos charlaban animadamente porque la transmisión se hacía en vivo por internet, pero poco le importó. A los pocos minutos sintió que alguien le golpeaba en el brazo, se giró y descubrió a George Craig detrás de él.
- Hey dude!
- ¡Hola! - Alex se puso de pie y saludó a George con un abrazo, justo cuando una cámara periférica de las que colgaban en el techo pasaba por encima de ellos.
- ¿Dónde has estado? Quise contactarte para que fueras al concierto en West Yorkshire.
- He estado aquí en Milán desde hace tres días - contestó él - desfile tras desfile y fiesta tras fiesta.
- ¿Trabajas duro eh? - dijo George con sarcasmo, cambiando algunos de los letreros donde había los nombres de las personas y los lugares reservados.
- ¿Que demonios haces? - preguntó Alex nervioso - ¿Tienes inmunidad por ser el consentido de Bailey?
- No seas tonto, unas cuantas modificaciones no hacen daño a nadie... Ahora ten - le extendió el letrero con el nombre de Seb Brice - lo más lejos que puedas ponerlo de mí.
Alex tomó el letrero y lo puso 4 lugares más allá de donde se sentaría Geo, a la izquierda de Alex, junto con Karen Anne, Cara Delevingne, Ethan James, Jake Cooper y Thomas Penfound en el front row.
- ¿Y has conocido Milán? - preguntó Geo, poniéndose unas gafas de sol a pesar de la baja iluminación del lugar y sentándose en el lugar adulterado.
- El Pitti Uomo y de sobra - contestó Alex, sentándose en el lugar que no había sido modificado - Ayer por la noche visitamos la fuente de Trevi...
- ¡Wooow! ¡Wow! "¿Nosotros?" - preguntó Geo bajándose las gafas de sol para mirar a la cara a Alex - ¿Y supongo que tu asistente te acompañó para que comprara cuanta cosa vieras, no?
- No idiota - contestó Alex sarcásticamente - nos juramos amor eterno en la fuente de Trevi, caminamos tomados de la mano por las calles de Milán y nos entregamos a una pasión tan envolvente la noche anterior que las sábanas se fundían en fuego.
- No... No te pases - exclamó Geo con la boca abierta y sus ojos azules abiertos inmensamente - ¡Te acostaste con su asistente! ¿Sabes cuantos problemas te caerán encima? - le susurró Geo acercándose a él para que nadie más escuchara.
- Si yo fuera tu, querido amigo - dijo Alex, arreglando el cuello del trench que Geo usaba para la ocasión - No creería todo lo que me dicen - Alex lo golpeó en la nuca con la mano - Y obvio no me acosté con ella, dormimos juntos, nada más. Cada quién en un lado de la cama. Nadie arriba de nadie, si es lo que te preocupa.
- ¿Durmieron juntos? ¿Sólo eso? - preguntó George, volviendo detrás de sus gafas oscuras y sentándose formalmente debido a que las luces se extinguían en señal de que el desfile comenzaba.
- ¿Que demonios? - exclamó Alex - ¿Una sombrilla? - preguntó, al ver que debajo de su silla había una bolsa de regalos con corbatas, una cartera y una sombrilla negra con el estampado de cuadros.
El show había comenzado, un modelo tras otro salía mostrando lo nuevo de Christopher Bailey y Alex hacía todo lo posible por mantener la boca cerrada y no mostrar una admiración tan obvia para el diseñador.
Al extinguirse las luces por segunda vez, Alex pensó que el desfile había terminado, pero de la nada comenzó a llover dentro del recinto donde se había llevado a cabo la pasarela y los modelos salieron de nuevo vestidos con capas transparentes que resguardaban las prendas de la lluvia provocada mientras los asistentes abrían sus sombrillas de regalo para protegerse del agua.
Cuando dejó de caer agua, Bailey salió a agradecer a los presentes y volvió al backstage, Alex notó que las cámaras dejaban de moverse, ya no seguían girando alrededor de la tarima donde los modelos desfilaban y las cámaras aéreas se mantenían estáticas, por lo que supuso que la transmisión livestream había terminado.
Bailey salió de nuevo con el lugar totalmente iluminado y automáticamente todos se pusieron de pie, aplaudieron de nuevo con el mismo fervor que con el que habían terminado la pasarela, y camarógrafos se abrían paso para grabar el momento en el que Bailey.
Cuando George se acercó a Bailey lo abrazó y le externo su admiración por el trabajo que hacía para Burberry diciendo que era lo mejor que le había pasado a la firma inglesa (Aunque Alex dedujo que gracias a esos halagos conseguía chaquetas gratis). Cuando Bailey reparó en la presencia de Alex, lo llamó a él y a George para una fotografía juntos, al terminar de posar para la cámara Abiley se dirigió a Alex:
- He seguido tu trabajo en Vogue desde el principio y me parece fantástico - exclamó con un movimiento de manos que semejaban dibujar un arcoiris - También es aparente tu favoritismo hacia Burberry Prorsum y sólo me resta darte las gracias.
- ¡Por Dios! - dijo Alex, emocionado - ¡No! ¡Debería darte las gracias a ti! Burberry es mi segunda piel, haces cosas fantásticas: usas piel sintética en tus creaciones, los cortes son maravillosos, ese contraste de colores neón y nítidos son de infarto. Eres grande Bailey.
Alex no notó que detrás de él, estaba Charlotte esperándolo impaciente. Después de varios minutos de halagos y una cara que George no podía ocultar, se despidieron.
- ¿Te veré en la fiesta cierto? - preguntó Geo a Alex, dejando el paso libre para que Cara pudiera salir.
- ¡Claro, ahí estaré! Hasta luego - se despidió de Geo, tomó a Charlotte de la mano y salieron por la puerta trasera siguiendo a Cara.
- Al parecer te gustó ¿No?
- Como no tienes idea - dijo él, besándola en el cuello - ¿Nos vamos? Tenemos ropa de playa que comprar porque la señorita quiere ir a la playa de Positano.
- Si no quieres ir conmigo puedes esperar en el hotel - dijo ella fingiendo molestia - prepararte para la fiesta de esta noche y empacar todo para salir a París mañana a primera hora. Esperar a que recojan todas las bolsas de regalos y las manden a Londres ésta misma tarde.
- ¿Sabes? Prefiero ir contigo - dijo - Conocer una playa y el mar por primera vez quizá sea emocionante.
- ¿No conocías el mar? - preguntó Charlotte
- No, soy un chico de ciudad, prefiero mil veces una choza en medio del campo que una hamaca - abrió las puertas del auto y le ordenó al chofer que se dirigiera al centro comercial más cercano, el mismo que Alex visitó días antes.
- Pues a tu piel no le caería mal algo de color.
- Me gusta como está. Gracias.
Maybe I'ts the chemistry,
The sparks that fly from you to meI touch your skin,
I feel aliveBeen searching for you every night.
Where am I supposed to go?
It must be the chemistry, tonight
- ¿No conocías el mar? - preguntó Charlotte
- No, soy un chico de ciudad, prefiero mil veces una choza en medio del campo que una hamaca - abrió las puertas del auto y le ordenó al chofer que se dirigiera al centro comercial más cercano, el mismo que Alex visitó días antes.
- Pues a tu piel no le caería mal algo de color.
- Me gusta como está. Gracias.
- ¿No te gusta experimentar cosas nuevas?
- ¿Recuerdas que te conté que cuando experimenté cosas nuevas amanecí en mi sala tirado y semi-desnudo?
- Bien, sólo te pido que no te desnudes en la playa, podrían arrestarnos y no quiero pudrirme en la cárcel por tu culpa.
- No te preocupes, te estaré mirando desde la sombra - bajaron del auto y en el centro comercial fue difícil encontrar una tienda de complementos para playa. Después de que Alex comprara unas bermudas tipo cargo, una camisa de manga corta y una fedora; salieron y unos locales más adelante Alex conoció la existencia de una tienda de todo tipo de calzado, entró y compró unas sandalias de piel.
- ¿Y esas sandalias? - le preguntó Charlotte al verlo vestido listo para salir a Positano.
- Son las Burberry Biker Sandals, la verdad me moría por ellas pero en Londres fueron difíciles de conseguir.
- Como sea, ¿Nos vamos?
- Mientras más rápido, mejor.
Subieron al taxi que los llevaría hasta la playa, fue un trayecto largo donde Alex tras las gafas de sol escudriñaba al paisaje que poco a poco se abría para ellos. Bajó el cristal de la puerta y se abrió unos cuantos botones de la camisa, el calor era insoportable dentro del auto, más de 45 minutos de trayecto después, notaron el color azul del mar y las olas que se estrellaban en los riscos en la orilla de la playa y los edificios pequeños y construcciones aledañas que se alzaban en una colina.
- ¿Bonito no crees? - preguntó Charlotte, después de pagarle al taxista - ¡Vamos!
La chica tomó de la mano a Alex y lo jaló hasta la orilla del mar, en donde sintieron el contacto de la arena, los rayos del sol que bañaban su piel y el agua cristalina. De pronto Charlotte comenzó a quitarse la camiseta, los shorts, se despojó de sus balerinas y corrió hacia el mar. Alex se refugió debajo de unas palmeras que brindaban sombra.
- ¿No vienes? digo Charlotte, pero Alex no escuchaba, se perdía en los destellos que el cabello rubio de la chica despedía al hacer contacto con la luz del sol, se perdía en esa piel tan tersa y en esas piernas largas y delgadas.
- No... contestó desde la orilla - te esperaré aquí - se sentó en la arena con las piernas estiradas y los brazos cruzados debajo de su cabeza, cuando sintió que alguien lo agarraba de los pies, abrió los ojos, se quitó las gafas de sol y vió que Charlotte trataba de quitarle las sandalias, pero era prácticamente imposible debido a la cantidad de cierres y broches de metal. - ¿Que te pasa? - preguntó Alex al ver que al chica forcejeaba con su pie izquierdo.
- No te puedes quedar aquí - contestó ella, librando del calzado el pie de Alex y tomando entre sus manos el otro.
- Lo haré si eso quiero - dijo él, recostándose de nuevo en la arena, sin defenderse de Charlotte - sigue así, quizá cuando nos vayamos puedas conseguir quitarme la sandalia que falta.
Con un esfuerzo sobrehumano Charlotte tiró con fuerza y por fin pudo dejar descalzo a Alex en la arena.
- Ven - dijo ella, ofreciéndole una mano para ayudarlo a levantarse.
- No - dijo él, cerrando los ojos con una sonrisa en su rostro.
Charlotte, al parecer cansada con la reacción de Alex, se sentó en su abdomen y comenzó a desabrocharle la camisa.
- ¿Que haces? - preguntó Alex alarmado - ¡Pueden vernos! ¿Que te pasa?
- Pues pasa que no vine aquí a sólo ver como te tiras en la arena, y si no te revuelcas en el mar conmigo, juro por mis padres que te mato.
- ¿Entonces eso quieres? ¿EH? - Alex se incorporó quitándose la camisa y arrojándola junto con las sandalias que Charlotte dejó en la arena, tomó a la chica por la cintura y la cargó hasta donde las olas le mojaban los pies - ¿Quieres que nos revolquemos eh? - dijo en un tono malvado, adentrándose más al agua, cubriéndole las rodillas - ¿Es lo que quieres eh?
- ¡Suéltame! ¡No! - la chica pataleaba y trataba de zafarse de él en vano. De repente sintió que Alex la alzaba más alto y que caía al agua, pero Alex se había colocado debajo de ella para amortiguar su caída, dentro del agua notó como Alex sonreía con su alborotado cabello arremolinándose alrededor de su cabeza.
Al salir a la superficie Charlotte se retiraba el cabello de la cara y notó que Alex reía abiertamente
- ¿Es lo que querías no? Ya que te complací regresaré a mi rincón de soledad.
- ¡Eres un tonto Alex! ¡Casi me ahogas! - dijo la chica golpeando el pecho de Alex al ver que él se acercaba - Sentí un pánico horrible...
- Te juro que no volverá a pasar - dijo Alex - y para cerciorarme de eso practicaremos primeros auxilios - Alex rodeó la cintura de Charlotte con sus brazos y la besó profundamente, su piel fría y húmeda le hacía sentir reacciones y emociones con las que nunca había experimentado. Él la cargó en la espalda hasta donde había estado momentos antes, se acostaron contemplando las olas del mar, el azul del cielo y sintiendo la brisa que alborotaba el cabello de ambos.
- ¿Que es esa marca? - preguntó Charlotte con curiosidad cuando tenía su cabeza recargada en el hombro de Alex y rodeada por su brazo, había notado una pequeña alteración en la pulcra piel de Alex, junto a su pezón izquierdo.
- Es una señal de rebeldía - contestó - una perforación que me hice en el primer semestre de la universidad, era más discreto que una serpiente surcara mi espalda.
- ¿Y te dolió?
- Sí, pero no hubo pérdida de sangre, estuve inconsciente a falta de anestesia, pero no negarás que a las chicas les gusta.
- A mí me gusta - dijo la chica, besando el cuello de Alex - te ves rudo y muy sexy.
- Ése es el punto nena - Alex tomó el mentón de Charlotte con su mano libre y lo llevó a sus labios, comenzó a besarla con dulzura y después con pasión - ¿Quieres volver al hotel, desordenar la cama y envejecer allí para siempre?
- Es una buena propuesta - contestó ella girándose y colocándose sobre Alex - aunque no creo que Vogue Men International esté dispuesta a pagar una habitación de lujo de porvida. Además - dijo ella, como si fuera a revelar un gran secreto de su pasado - siendo sincera no creo que esto dure mucho - evitó la mirada de Alex por un momento, después se incorporó apartándose de los brazos del chico, dándole la espalda - Quiero seguir estudiando, acepté este trabajo porque nadie lo quería, los demás aspirantes pensaban que serías alguien de carácter fuerte, muy frío. Pero se equivocaron, tomé el empleo para demostrarle a mis padres que están equivocados, ellos querían que yo estudiara ballet, pero no soy de las que se conforman vistiendo un tutú y esperando a que un príncipe se aparezca en el balcón.
- ¿Éstas segura de eso? - preguntó Alex, acercándose a la chica por detrás y besando sus hombros desnudos - Yo tampoco creo que esto dure... - dijo él, abrazando a la chica por la cintura - Si mis padres se enteran de que tengo una aventura amorosa con mi asistente en una bella playa de Italia, buscarían a un asesino serial. Los abandoné por cumplir mi sueño, los dejé atrás para seguir adelante...
- ¿Te arrepientes? - preguntó ella acariciando la mejilla de Alex, sintiendo como su pequeña y delgada barba se extendía desde las patillas hasta debajo del mentón.
- No - contestó él, tras lo que pareció un largo silencio - Esa mancha en el pasado se borrará con una nueva página en el futuro. ¿Quieres ir a comer algo? - Sugirió Alex, al ver en su reloj que eran las 3:30.
- Sólo si es pizza - contestó ella, dibujando una sonrisa en su rostro.
Ambos caminaron por la orilla del mar, llegaron a un restaurante que estaba por debajo de los riscos de inmensas rocas y ordenaron una pizza vegetariana, la mayoría del tiempo la pasaron en silencio, Charlotte se perdía en el cabello revuelto de Alex y él en los azules ojos de la chica.
- No sé que pasa con nosotros - dijo Charlotte en el auto de regreso al hotel - Dormimos juntos por una noche, nos besamos y nos demostramos afecto cuando no hay amor. No lo entiendo.
- Yo tampoco - dijo Alex - esa sensación de vacío que sientes al saber de que no habrá nada más después de esto, es terrible.
- Lo sé, y no tengo idea de como lidiar con esto después.
- Supongo que seguiremos con nuestras vidas por separado, tendrás un trabajo importante y seguiré siendo el genio malvado de la vida diaria en el mundo de la moda, las cosas son así.
- Tienes razón - dijo la chica - olvidaremos que todo esto pasó y no miraremos atrás.
Bajaron del auto y subieron a sus habitaciones, acordaron verse más tarde para la fiesta de Burberry, en unas cuantas horas más. Mientras pasaba ese tiempo Alex sentía la fricción de su piel con la de Charlotte, recordaba el aroma de su pelo y las caricias en la mejilla.
- No es amor - dijo - no para mí.
A las ocho treinta Alex tocó a la puerta de Charlotte, lista para salir a la última fiesta de Milán. Vestía un trench color negro y leggins que Alex reconoció eran de Burberry.
- Mañana recogerán el equipaje, los regalos de las pasarelas - dijo mientras se ponía uno de los aretes - vendrán por ellos antes de que nosotros salgamos a París, así que debe estar todo empacado para mañana temprano - Alex sólo asentía ante todo lo que ella mencionaba.
- ¿Lista? - preguntó ofreciéndole su brazo camino al ascensor - la última noche en Milán - suspiró.
Camino al lugar donde sería la fiesta evitaron mirarse de nuevo, cuando llegaron al salón de fiestas, la iluminación exterior sorprendía a propios y extraños: el edificio mostraba diversas líneas entrelazándose formando el clásico estampado a cuadros de la firma, al entrar al lugar (después de pasar por una alfombra roja y sonreír para las cámaras) entraron a un salón amplio donde diversas mesas redondas rodeaban una pista de baile, en las paredes se podía observar en relieve el logotipo de la firma, en pantallas fijas en la pared se transmitía el desfile completo y un resumen de las personas que felicitaban a Bailey al terminar el desfile.
Al instalarse en una de las mesas para ocho personas, Alex notó que en el video de la pasarela estaba Geo, sentado a su lado, pero constantemente dirigía su mirada oculta por los lentes oscuros a Cara, sentada a su lado, en un momento del video, se ve a Alex haciendo una expresión de asombro al ver a un modelo con un abrigo de algodón.
Al notar que la mesa era grande temió que se sentara alguien a quién no conociera o alguien a quién odiaba.
- Te noto nervioso, ¿Pasa algo? - preguntó Charlotte
- Alexa Chung - dijo él, al ver entrar a una chica a la fiesta - esa maldita socialité adorada por todos... Si viene para ser DJ, podemos irnos de unn vez - Alex dirigió una mirada al pequeño escenario donde había bocinas y micrófonos listos.
- Relájate, no dejes que una niña mimada te arruine la fiesta - Charlotte apoyó su cabeza en el brazo de Alex cuando el color se le fue de la piel: sintió que le iba a cortar la circulación del brazo si no lo soltaba pronto.
- ¿Que te pasa? - preguntó
- Es Craig... George Craig...
- Sí, lo noté... ese cabello es notable donde quiera.
- Y viene hacia acá - murmuró emocionada
- Que venga, no le debo dinero
- ¡Hola Alex! - saludó George enérgicamente - ¿No me vas a presentar a tu acompañante?
- No
- Soy Charlotte McDonald - dijo la chica poniéndose en pie y estirando su mano - soy la asistente de Alex durante las semanas de la moda.
- ¿Su asistente? ¿Sólo eso? - preguntó George con una mirada pícara hacia Alex -
- Bonito trench - interrumpió Alex - si me dices que Baile lo hizo para ti, me estás dando una razón más para matarte.
- Lo compré camino hacia acá - dijo él sentándose en una silla junto a Charlotte - ¿ No les molesta que me siente aquí, verdad? Hay mesa para los músicos, modelos e invitados, y la verdad no quiero estar cuando Jack se pase de copas.
- ¡Eres muy gracioso George! - exclamó Charlotte riendo abiertamente.
- Es la verdad, no sabes como se pone en este tipo de fiestas.
- ¿Y quién tocará hoy, eh? - preguntó Alex interrumpiendo la plática de los dos.
- Por allá está Pegasus Bridge, Karen Anne de Ramona - George mencionaba nombres a la par de que enumeraba con los dedos - Sam Beeton y Johnny Flynn, aparte de la gran banda One Night Only.
- Sí, claro - dijo Alex sin prestar atención a la respuesta de Geo - ¿Dónde está Bailey?
- No lo sé, quizá atendiendo a los medios y tomándose fotos con cuanta persona quiere. Por eso prefiero la puerta de atrás.
- Por favor dime que Alexa Chung no será DJ hoy - dijo Alex en tono suplicante
- Quizá sí, sólo para eso viene, acá entre nos creo que es una socialité más inútil que Paris Hilton, si eso es posible.
Alex se notaba algo nervioso, Charlotte fascinada y Geo aburrido, un marco perfecto. Charlotte pidió disculpas para ir al tocador de damas cuando Alex se recorrió un asiento más cerca de Geo.
- No hay nada - dijo, así soltándolo de la nada - no es amor, hoy fuimos a una playa y quedó en claro que nada más pasará después de estas semanas de la moda.
- Ella es linda - dijo Geo.
- Lo es, pero ese no es el punto, el punto es que sólo frecuentamos el contacto físico, besos, caricias, pero nada de sexo - y al ver que Geo le dirigía una mirada ingenua puntualizó - ¡Es verdad! No hemos tenido relaciones en todo este tiempo, y me alegro, porque quizá después el momento de la despedida puede ser peor.
Alex notó que cuando hablaba con Geo, éste dirigía miradas inconscientes hacía la mesa de atrás, donde estaba Thomas Penfound, Seb Brice, Cara Delevingne y demás modelos, comenzó a conectar ideas.
- Geo... ¿Aún andas con Diana Vickers?
- No - respondió él, tomando de la bandeja de un mesero tres copas y pasándole una a Alex.
- ¡Por Dios! - exclamó Alex sin temor a que fuera escuchado por la música del lugar, que eran las canciones de la pasarela - Primero dejas ir a Emma, y ahora a Diana. Eres un completo imbécil, si te interesa mi opinión.
- Pues tu opinión me gusta para que te la metas por el trasero - contestó él
- Te gusta Cara ¿Y sabes lo que eso significa? Que una vez más George Craig estrena una relación desechable con otra rubia. ¿Es eso no? ¿Debilidad por las rubias? ¿Las inglesas?
- ¿Y que me dices de ti? Vas y te acuestas con tu asistente la primera vez que tienes oportunidad, te vas a una playa con ella para hacer quién sabe qué y te quedan por delante noches de encanto y pasión en París, no te ofendas, pero eres el menos indicado ahora para decirme que no hago lo correcto.
- Olvidémonos de nosotros ¿Sí? Necesito que me hagas un favor... ¿Recuerdas a Rupert... Rupert Grint?
- ¿El pelirrojo de la portada? - preguntó Geo, cerrando un ojo tratando de recordar
- Sí, a él le gusta Karen... El día que la vio en las oficinas, cuando posó para ser la chica Vogue... Quisiera que le hablaras bien de él... Es un favor que le debo a Rupert.
- ¡Hey, Karen! - gritó Geo llamando la atención de las mesas cercanas, ya que agitaba los brazos, Karen volteó la mirada hasta que Thomas le dijo que Geo le llamaba.
La chica se acercó a la mesa donde estaban Alex y Geo, éste último se puso en pie para recibirla y presentarla a Alex
- Karen, él es Alex Davis, editor en jefe de Vogue Men International, Alex... tú sabes de sobra quién es.
- Mucho gusto Karen - dijo Alex entrecortadamente - Me gusta tu trabajo en la banda, son excelentes canciones.
- Gracias - contestó Karen al halago - tu trabajo en la revista es impresionante, le diste un giro completo a la moda masculina.
- Es sólo mi trabajo - dijo él - Me dijo George que tocarán hoy ¿Cierto?
- Sí, un par de canciones - contestó ella, sentándose junto a los chicos
- ¿Cómo fue tu sesión de fotos en Vogue? ¿Te trataron bien? - preguntó Alex
- Como nunca, a ti y a Christopher nunca les diría que no. Pero ¿Por qué la pregunta?
- Verás... ¿Recuerdas a Rupert Grint?
- ¿El chico que compartió portada con ustedes?
- Sí - interrumpió George - es todo un caballero.
- Cualquiera comparado contigo lo es - dijo Karen y dirigiéndose a Alex le preguntó: ¿A que se debe la pregunta?
- Verás: la revista tiene planeado un especial de invierno y queríamos ver si tienes la posibilidad de darnos unos días para hacer unas fotos, estará Rupert y demás actores y modelos ¿Que dices? Se que es algo precipitado pero la idea general ya la tienes.
- Lo pensaré - contestó ella, levantándose para retirarse - pero al parecer tengo un pie dentro de Vogue una vez más.
- Gracias linda, ¡Difruta la noche! - exclamó Alex alzando su copa.
- ¿Que favor le debes a Rupert... exactamente?
- Estrellé su auto en un árbol saliendo de un bar - contestó Alex como si nada - si al menos consigo que Karen le dirija unas palabras mi deuda estará saldada.
- Eso es grave... - dijo Geo - ¿Evadieron la justicia? Eso es bueno.
- Reporté el auto como robado, lo encontraron en el lugar donde lo dejamos, pero con un daño considerable. Eso es lo que le debo.
- No es nada, pensé que le habías roto la nariz, o besado con su chica... No es tan grave después de todo.
Alex se recorrió al asiento en donde estaba inicialmente antes de que Charlotte fuera al tocador.
- Eso es asombroso - murmuró ella en el oído de Alex, ignorando la mirada indiscreta de Geo - el baño entero huele a Burberry Sport Ice. Y el papel para secarse las manos tiene el estampado a cuadros.
- Así es Bailey - dijo Alex, viendo como Pegasus Bridge subía al pequeño escenario y comenzaban a tocar una canción
En ese momento Christopher bailey entraba a la fiesta y los presentes se pusieron de pie aplaudiendo al gran diseñador por sus creaciones en pasarela, una vez más personalidades se acercaron a él para felicitarlo, y para disgusto de Alex, entre ellos estaba Alexa Chung. Después de que la canción terminara, Christopher se sentó en una mesa donde había ejecutivos de la firma y directores de Burberry de distintos países.
Los invitados platicaban animadamente, observaban el video de la pasarela una y otra vez, cuando Karen se les acercó nuevamente
- Vamos a tocar algo ¿Alguna sugerencia?
- Que tal... "New York City" - dijo Geo, mientras los otros dos asentían.
- De acuerdo - e ignorando la presencia de Charlotte se reunió con el resto de la banda.
Terminando la canción, comenzaron a tocar una nueva, haciendo que los presentes se pusieran a bailar al centro de la pista.
Al terminar la canción, Christopher Bailey caminó hacía el escenario y Karen le cedió el micrófono:
- Agradezco infinitamente a cada uno de ustedes por estar aquí - hizo una pequeña pausa mirando alrededor, como si pasara lista mentalmente para que nadie faltara - a George y su banda, a Ramona, a Pegasus Bridge, a Johnny y Sam, y más que nada a los modelos que temporada a temporada y campaña tras campaña son íconos de estilo para el mundo.
Un momento de aplausos se hizo escuchar, a lo cual Bailey respondió con una reverencia.
- Pero, antes que nada, quiero agradecer a alguien especial que desde Londres le he seguido la pista, y él ha seguido mi trabajo - a Alex se le hizo un nudo en la garganta y sintió como si una tonelada de plomo le cayera en el estómago - Por favor un fuerte aplauso para Alex Davis: el hombre del futuro en la moda.
Todas las miradas se dirigían hacía a él, cuando mantenía su sonrisa estética y la mirada clavada en una pantalla plana sintió que alguien lo jalaba del brazo
- Camina, idiota - dijo Geo, empujándolo por la espalda.
- Con un paso hermético llegó hasta donde Bailey, él le extendió la mano y Alex correspondió, pero para su sorpresa Christopher lo abrazó y le cedió el micrófono para que dijera unas palabras.
- Buenas noches - saludó Alex, de manera muy estúpida - el trabajo de Bailey es francamente impresionante, pero supongo que lo saben de sobra para que yo venga esta noche y se los repita unas vez más. Eres lo mejor que le pudo haber pasado a Burberry - dijo Alex dirigiéndose a Bailey, y después dirigiéndose a la mesa de los top models y los músicos - ustedes son lo mejor que le ha pasado a Burberry.
Tras un torrente de aplausos Alex regresó a su mesa y Johnny Flynn se alistaba para tocar en el escenario
- ¿Me vi ridículo cierto? - preguntó al sentarse entre Charlotte y Geo.
- Sí - contestó Geo por Charlotte, lo más patético que he visto en mi vida... y eso que llevo más tiempo que tú en esto - tomó tres copas de la bandeja de un mesero y brindó - por el "hombre del futuro en la moda"
- Salud - brindó Charlotte animada
- Salud... - dijo Alex con la cabeza ente los brazos apoyado en la mesa.
- ¡Vamos! - Geo lo tomó del cuello y alzó su cabeza - No es tan malo, quizá todos se embriaguen y mañana nadie lo recuerde
- Es una buena idea - dijo Charlotte - empecemos ahora - y vació su copa de un trago, al igual que Geo
- ¿A que hora tocarás? - preguntó Alex - sólo vine por eso, después de que termines me largo porque mañana salimos a París a primera hora.
- París ¿Eh?... ¿Vivirán un romance de película, beberán champán, se besarán bajo la lluvia y dejarán vacías las grandes boutiques?
- Sí - dijo Charlotte - pero nada de sexo.
- Tienes suerte - dijo Geo refiriéndose a Alex, tomando una botella de vino que un mesero le ofrecía.
- Charlotte ¿Estás ebria? - preguntó Alex
- No - contestó ella
- ¿Quieres estarlo? - Geo le ofreció una copa de vino que la chica aceptó. - Tocaré al final de la noche - respondió Geo dirigiéndose a Alex - el broche de oro en esta gran fiesta.
- Sí, como digas - la noche se iba entre risas y críticas de los presentes en la fiesta, George comprendió el odio de Alex hacía Alexa y Charlotte se mostraba fascinada por compartir una mesa con un cantante. Al ver que los miembros de la banda se alistaban para tocar, Geo se despidió de ambos para tomar su lugar en el escenario.
- ¿Crees que sería mucho pedirle un autógrafo? - preguntó Charlotte
- No lo sé - contestó Alex de mala gana - mira, aquí dejó un cabello, quizá quieras ponerle un altar.
La banda comenzó a tocar una canción que hizo que la pista se llenara de inmediato, Alex invitó a bailar a Charlotte, pero con la condición de alejarse lo más posible de Alex Chung. Comenzaron a bailar en el centro de la pista, de un momento a otro la canción cambió y todo era un caos que se formó en pocos segundos.
La canción había alterado la atmósfera de calma que las canciones acústicas que Ramona y las de la pasarela habían establecido, cientos de personas se reunían en una sola masa al centro del lugar para disfrutar de la música, al término de esa canción se escuchó una milésima de segundo en silencio y comenzaron a tocar de nuevo.
"Can You Feel It" hizo que los ánimos estallaran en júbilo, que los top models, se mezclaran con los VIP y los músicos con los asistentes de la prensa. Todos olvidaban que eran íconos de la alta sociedad en el mundo de la moda, al terminar esa canción todos aplaudieron y Alex (exhausto) notó que Geo miraba discretamente a Cara, como se alisaba el cabello y sonreía a Seb Brice, con quién había bailado toda la noche.
- Ésta canción, es algo diferente a lo que hemos tocado hasta ahora - dijo George, cambiando la guitarra eléctrica por la acústica - forma parte del proyecto Burberry Acoustic del gran Christopher Bailey - algunos de los presentes aplaudieron, otros más estaban a la expectativa - esto es 'Chemistry', en acústico.
Al escuchar a George, los modelos y los cantantes exclamaron en gritos y aplausos, Geo comenzó a tocar la guitarra con un compás suave acompañado de un xilófono
Maybe I'ts the chemistry,
The sparks that fly from you to meI touch your skin,
I feel aliveBeen searching for you every night.
Todos los que estaban en la pista de baile formaban parejas, Charlotte quiso retirarse hacía la mesa, pero Alex la tomó de la mano y la abrazó por la cintura.
I'm hoping that you won't say no
We've got all the time in the world.
- Fui a la playa contigo - dijo él, acercando sus labios al oído de la chica - así que me debes ésta.
I hope you that know
I won't let you go this time
- ¿En serio?, pensé que mi deuda quedó saldada al pagar la pizza de ésta tarde.
I hope that you know
I won't let you go this time
- Si crees que una pizza vale más que yo puede que estés en lo correcto - dijo él, llevando los brazos de la chica alrededor de su cuello.
You can bring me back to life.
I touch your skin,
I feel aliveBeen searching for you every night.
No hay mucho que decir acerca de éste capítulo, sólo que George tiene una mente más abierta a lo que son las relaciones y el modo de ser de Alex. Sin embargo pudieron haber notado que Alex ha decidió tomar más la iniciativa en cuanto a una relación que no se ha definido del todo.
- Sólo digo que el día de hoy es el mejor que he pasado en la vida - dijo ella, acercándose a la mejilla de Alex.
- Diría lo mismo, pero tarde mucho quitándome la arena del trasero - se acercó a sus labios y la besó al compás de la canción. Alrededor de ellos se extendía un murmullo inquebrantable y sentían el peso de las miradas en sus nucas a cada vaivén de sus cuerpos.
Si la gente especulaba o no, ellos estaban listos para vivir un romance parisino de película, aunque las cicatrices que quedarían no se borrarían al volver a Londres.
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No hay mucho que decir acerca de éste capítulo, sólo que George tiene una mente más abierta a lo que son las relaciones y el modo de ser de Alex. Sin embargo pudieron haber notado que Alex ha decidió tomar más la iniciativa en cuanto a una relación que no se ha definido del todo.
