- Tus senos...
están algo... grandes - dijo Alex, cuando desayunaban. Al instante la chica lo
abofeteó por encima de la mesa.
- No hace falta
que me eches en cara que me estoy hinchando por todos lados - exclamó
enojada.
- Pero... Apenas
es el primer mes, no se te notan los cambios - dijo Alex, mirándose en el
reflejo de una cuchara la mejilla roja por el golpe.
- No se ven,
pero comienzo a sentirme flácida y gorda.
- Te ves tan
linda como siempre - dijo él - y espero que sigas así para cuando llegue del
trabajo.
- Eso intentaré
- contestó ella - aunque no te prometo nada - lo besó y los despidió en la
sala, en uno de esos cambios emocionales, síntoma también del embarazo.
Al llegar a su
trabajo y recibir el saludo de buenos días de la gente que lo saludaba cada
mañana (sólo Rose y una secretaria del primer piso) entró a su oficina, donde
recibió una muestra de corbatas de Thom Browne.
Estaba
concentrado en elegir una corbata a rayas verticales cuando tocaron a su
puerta.
- Adelante -
contestó él.
- Davis - Alex
se sobresaltó ante la enorme sorpresa al descubrir que era Newhouse
quién llamó, entrando a la oficina del chico - A la sala de juntas, ahora, sea
lo que sea tienes que decir "sí" ¿De acuerdo?
- Pero... Alex
trató de objetar, pero sus piernas obedecían a su jefe.
- Solamente
acepta, sea lo que sea le hará bien a la revista y a ti también.
- ¿De qué se
trata? - preguntó, deteniéndose ante las puertas de cristal
- Se trata de tu
primera portada fuera de Vogue.
- ¿En serio? -
preguntó emocionado
- Si Davis,
ahora adentro, no los hagas esperar.
- ¡Buen día! -
Saludó un hombre unos cuantos años mayor que Alex - Vamos directo al grano:
Queremos que aparezcas en la portada de nuestra próxima edición.
- Woow... es... algo muy precipitado.
- Lo sabemos, pero el Sr. Newhouse tiene todo listo en el área de fotografía
dentro de este edificio. Puedo asegurarle que la revista Attitude será todo un
éxito en este mes.
- ¿Attitude? - preguntó Alex, sorprendido.. - ¿La... la revista gay?
- Sí, no tendrá prejuicios a la comunidad homosexual, ¿Cierto?
- No, para nada, sólo que... Es una gran publicación - contestó. Nunca había
pensado que figuraría en una publicación de contenido homosexual.
- ¡Bien! Ahora baja y llénanos de orgullo arcoiris - dijo el representante de
la revista.
Camino al ascensor, Alex tragó saliva: conocía las portadas y el contenido de
la revista, la única edición de Attitude que había leído estaba en su baño,
Rupert la descubrió en el revistero y llegó allí gracias a a un periodista
independiente que la mandó como agradecimiento por abrirle las puertas en los
medios impresos y ver su nombre publicado.
Al llegar a la sala de fotografía, se topó con un escenario muy poco usual:
había cactus y una pantalla verde en la pared del fondo, grandes lámparas
colgadas del techo irradiaban una iluminación muy cálida, sus pies sintieron
una textura rugosa y notó que había arena de desierto esparcida en el lugar, de
repente un miembro de los estilistas de Attitude se le acercó, y sin
mediar palabra le quitó el blazer del traje y dijo:
- Es un honor trabajar para usted señor Davis, si me permite - terminó de
arrebatarle la prenda y la colgó en un perchero - tendrá que cambiarse para la
portada - de una mesa con ropa cuidadosamente doblada tomó unos jeans, una
camisa a cuadros y botas de aspecto militar - ¡Deprisa! No tenemos mucho tiempo
señor.
Alex obedeció sin decir nada y pocos minutos después salió vestido como
obrero de construcción, pero con el cabello impecable y una barba arreglada.
- ¿Que parte de "revista homosexual" no entendió, señor Davis? -
preguntó el asistente, casi al borde de un colapso nervioso - tendrá que lucir
dos niveles más arriba de lo que comúnmente consideramos sexy - le desabotonó
la camisa a Alex hasta el último botón, y el chico se resistió de hacer un
comentario par no hacerlo llorar por el estrés - ¡Vaya! Es mejor de lo que
muchos fantaseamos - exclamó, al ver su abdomen marcado de ejercicio en el
último mes - Bien, ahora vaya con el fotógrafo, mi trabajo con usted lamentablemente
terminó.
Alex se acercó al fotógrafo y lo maquillaron de acuerdo a la escena, un peinado retro, muñequeras de piel, y maquillaje en
la cara, simulando sudor y suciedad del desierto. Aunque le costó trabajo
conseguir la psoe que el fotógrafo le exigía (una muy provocativa: con la
camisa abierta y los pantalones debajo de la cinura) logró conseguirla y
terminar con ello rápidamente la sesión express.
- Bien señor Davis - dijo el representante de Attiude, extendiéndole un
documento cuando el chico entró a la sala de juntas - puede firmar el contrato,
recibirá su parte y nosotros la nuestra - concluyó, incitando a Alex a firmar
en el papel, el chico sin mediar palabra lo hizo, aún con arena entre sus
manos.
Después de sellado el contrato se dirigió a casa, llevándose los artículos y
muestras que aparecerían en la siguiente edición. Al llegar a casa todo estaba
silencioso, recorrió con la mirada la estancia hasta que escuchó un ruido en el
patio trasero.
- Hola amor - saludó, encontrando a Charlotte en donde estaban la lavadora y
secadora.
- ¡Hola! ¿Qué tal tu día? - preguntó ella, tras recibirlo con un beso.
- Nada mal - contestó, ayudando a la chica a cargar con el cesto de la ropa
limpia - Adivina que atractivo, sexy y bien vestido editor en jefe aparecerá en
la portada de una revista.
- Umm... - la chica fingió concentrarse y respondió: - ¿Le pediste a Tom Ford
que apareciera en Vogue?
- No - contestó Alex, cambiando su semblante a una mirada seria ante la
respuesta de la chica - La revista Attitude se engalanará con una portada en
donde tu novio tiene la dicha de aparecer.
- ¿La revista gay? - preguntó extrañada.
- Sí, pero no lo digas tan así, los gays tienen buen gusto - se defendió -
además si yo fuera tú me preocuparía de que un chico me tocara el trasero al
futuro padre de tu hijo.
- Y yo me preocuparía en que perdiera el tiempo buscando tu trasero.
- Ja, ja, ja - rió el chica sarcásticamente - heriste mi autoestima, así que me
refugiaré en el vicio de la televisión.
- Pensé que destaparías una botella de las tantas que tienes
- No sería un buen ejemplo para el bebé - contestó, acercándose a la
chica y acariciando su vientre - prometí ser un buen padre - la besó y se
dirigió al interior de la casa, cargando el cesto de ropa limpia.
- ¿Alex? - preguntó la chica tímidamente, entrando a la casa tras él - Estuve
pensando en lo que pasó en New York y...
- Ya te lo dije: Si es por los cigarrillos no he vuelto a fumar desde entonces
- dijo él, encendiendo la televisión y quitándose los zapatos.
- No es eso... Creo que debería presentarte a mis padres, ya que tú hiciste lo
mismo con tu familia.
- Pero...
- No les diré nada del embarazo, te lo prometo - interrumpió, al ver en los
ojos del chico ese halo de preocupación.
- Lo que quería decir... bueno... será genial conocerlos.
- Bien, mañana después de ir al gimnasio los conocerás.
- ¿Gimnasio? ¿Es que no me lo puedes perdonar un sólo día?
- Créeme: lo último que quiero que piensen de mí es que sólo atraigo a chicos
flácidos.
Elegí
la revista Attitude para que Rupert y Alex estuvieran en igualdad de
condiciones (ambos en Vogue, ambos en Attitude, aunque desconozco si el
pelirrojo haya hecho más portadas) ¿Por qué una revista gay? Porque además del
atractivo del chico, un hombre que mueve multitudes está fundamentado por una
sociedad, y aunque no todos los hombres en el mundo de la moda sean gays, la
comunidad homosexual es un pilar fundamental del mercado.
