Las campanadas de una iglesia cercana lo despertaron de su sueño, el sol radiante entraba por la ventana llenando la habitación de un resplandor anaranjado, que se reflejaba en los muebles y las paredes de la habitación.
Recordó que era su último día en España, y que tendría una audiencia con la Reina Sofía y un almuerzo a las 2 pm. La invitación decía que "los hombres más influyentes de Europa de los ámbitos deportivos, sociales, políticos y artístico estarían presentes". Miró su reloj: Eran las diez de la mañana, se vistió con unos jeans, una chaqueta y salió a la calle.
Caminó por una avenida comercial en donde a ambos lados se apreciaban restaurantes de todas las nacionalidades, pero en su mayoría eran locales de aspecto bohemio de comida típica española.
Tomó una calle adoquinada y se toó con un centro comercial que pasaba desapercibido debido a su parecido con los demás edificios con fachada de tipo colonial. Compró un frapé en un Starbuck y caminó de nuevo por la plaza de Cibeles, donde encontró un espectacular en donde apenas el día anterior sólo había grafitti. Era una fotografía de Alex Watson, en donde usaba una de las gafas que supuso diseñó para Chanel, debajo del logo d e la firma una leyenda decía:
"Design the future feat Alexis Davis"
Y el chico no pudo contenerse de tomar una fotografía con su celular.
Al llegar al hotel, uno de los encargados de la recepción se le acercó:
- Disculpe señor, un auto vendrá por usted a la 1:30 de la tarde para su audiencia con su majestad.
- Gracias - contestó él - ¿El hotel tiene gimnasio? - preguntó, antes de que el trabajador se perdiera de su rastro.
- Si señor - dijo - en la parte trasera del hotel, en el jardín y área de la piscina.
- Gracias de nuevo - subió a su habitación y bajó vestido adecuadamente para hacer deporte. Se subió a una caminadora (sin temor de que ésta vez sufriera un accidente), corrió por más de 40 minutos, soportando la mirada de las chicas que lo identificaban como editor de una revista.
Subió a su habitación de nuevo y tomó una ducha, se vistió con un traje y arreglándose el moño esperó la llamada que le avisaría que el auto estaba esperándolo y cuando le avisaron bajó a la recepción y subió al vehículo. Lo llevó por un camino semi-rural, bordeado de árboles medianos que dejaban ver entre sus ramas una hacienda colonial que Alex pensó había sido construida hace muchos años. Unas enormes puertas de madera se abrieron para que el auto entrara a un enorme jardín amurallado con una fuente, donde alrededor varios autos estaban estacionados.
Un mayordomo se acercó al auto de Alex y le abrió la puerta con un exagerado gesto de servidumbre y cortesía.
- Bienvenido a la hacienda de los Arteaga - dijo en un tono ceremonioso - si gusta seguirme, señor - Alex bajó del auto y el mayordomo lo condujo por un corto pasillo iluminado con antorchas hasta una sala donde un murmullo expectante se hacía escuchar desde su interior.
- El señor Davis ha llegado - anunció el miembro de la servidumbre, un una voz tan solemne que al chico le pareció ser anunciado como el Papa.
- Bienvenido Davis - saludó un hombre joven, pero más grande en edad que Alex, que salió de entre varios hombres que estaban de pie bebiendo de pequeñas copas - Soy Iñigo de Arteaga del Alcázar - se presentó con un ademán de caballerosidad y un marcado acento español - Marqués de Távara, Conde de Saldaña y Conde de Corres, hijo del actual Duque del infantado y marqués de Santillana - Alex se quedó de piedra con la mano extendida con la que estrechó la del anfitrión -
- Soy Alexis Davis, editor en jefe de la revista de prestigio internacional Vogue Man international - dijo, quizá con más orgullo y altanería de lo que hubiese querido.
- Con usted estamos completos - dijo el anfitrión, soltando la mano del chico y dirigiéndose a los demás: - Pueden pasar al comedor, deben estar hambrientos.
Todos los presentes siguieron a Iñigo, que iba flanqueado por los mayordomos que al parecer no se separaban de él. un comedor inmensamente largo se imponía en una habitación enmarcada por ventanales que dejaban ver un panorama totalmente verde: donde los extensos campos sembrados imponían su esplendor bañados de la luz del día, mientras que en la pared opuesta varias cortinas y tapices colgaban desde lo alto del techo.
Mientras tomaban asiento, Alex reconoció a algunos de los presentes que disponían de sus lugares en la larga mesa, y aunque los demás (o la mayoría de ellos) eran desconocidos para él, a su lado derecho Daniel Radcliffe tomó asiento, mientras que justo delante de él Javier Hernández hacia lo mismo.
- Hola Davis - saludó Javier desde el lado opuesto de la mesa ofreciéndole su mano - ¿Puedo llamarte Alex? preguntó.
- Claro - contestó el chico, quién no pensó en entablar conversación con él - Tu eres el futbolista sensación ¿Cierto? "Chicharito": el furor de las canchas.
- Supe que estuviste en México - dijo Javier, evadiendo la adulación de Alex - Quisiera saber que te pareció mi país.
- Simplemente encantador - contestó Alex - la gente es maravillosa y sus paisajes son geniales - mintió, dado que recordaba su visita relámpago en donde no salió del hotel más que par tomar un avión.
- Disculpen que interrumpa, pero México es un país muy bonito - dijo Daniel - Soy Daniel Radcliffe... actor - añadió, dirigiéndose más a Javier que a Alex - he seguido tu trabajo muy de cera, tus gafas - dijo el actor, sacando un par de lentes oscuros - son geniales, y tu revista es impresionante.
- Gracias - dijo Alex, quién no esperaba tanto cumplido, y menos de alguien como él - Eso sí que es un halago - y más si usas un traje que puse en portada.
- Te descubrieron Daniel - dijo Javier, haciendo reír a los dos chicos, interrumpiendo sus risas inmediatamente debido a que habían comenzado a servir los alimentos.
- ¿Y cómo te llevas con Rupert? - preguntó Daniel, al ver que Javier entablaba conversación con Wayne Rooney.
- Trato de mantenerme al margen - contestó - quizá algún día de éstos termine el cárcel por su culpa, o muerto de cirrosis.
- Veo que te ha arrastrado al mundo del alcohol
. Es difícil no verlo con botella en mano - dijo Alex - digamos que sabe su límite y lo utiliza como válvula de escape.
- Ya lo creo - dijo el actor - Me enteré de que andas con una rubia. ¿Qué tal todo?
- Muy bien - contestó, sentía a Daniel como un amigo de confianza, se resistió las ganas de decirle que ella sería la madre de su hijo - Somos felices. Creo que eso ya es algo.
- Me alegra - dijo Daniel.
Cuando sirvieron el postre Morrissey arribó a Alex con una plática acerca de la música y su conexión con la moda. Tiempo después cuando todos los utensilios de la cocina fueron retirados, Iñigo de Arteaga tomó la palabra.
- Bien señores, es hora de salir al encuentro con su majestad: La Reina. Tienen que saber que somos afortunados en recibir el galardón como los más influyentes de Europa en diversos ámbitos, también es elemental conocer que será una ceremonia sin medios de prensa y que solamente nuestros nombres figurarán en una lista - hizo una pausa de silencio teatral y miró alrededor, todos se dirigían miradas de expectación unos a otros - Ahora caballeros, si tienen la bondad de seguirlos - dijo, señalando a los mayordomos formados frente a la inmensa mesa - y disculpen que no haya tantos autos a nuestro servicio, así que tendremos que compartir vehículo por parejas.
Todos se levantaron al unísono de la mesa y salieron por el estrecho pasillo hacia el exterior.
- Para ser un hombre con tantos títulos, me sorprende que no haya electricidad - dijo Alex, provocando las risas de demás caballeros que caminaban tras él.
Alrededor de la fuente los autos estaban listos para salir, y la servidumbre ayudaba a abrir las puertas, acompañando a los caballeros con un halago gentil. Javier buscaba a Alex para que charlara más sobre su visita a México, pero Daniel se adelantó y el futbolista no tuvo más remedio que compartir vehículo con Charlie Bewley.
- Supongo que eres el único aquí que puede decirme si me veo bien para presentarme frente a la Reina - dijo Daniel, dentro del auto.
- Es un traje que mostré en la revista, obviamente te ves bien.
- Lo sé, pero te ganaste un lugar entre los más poderosos sólo por este traje.
- Tu nombre estaba escrito desde hace años - dijo Alex, haciendo un ademán para restarle importancia al comentario del actor - debe ser maravilloso vivir tu vida.
- ¿Bromeas? Me trajeron desde New York sólo para esto, después de todo el jet-lag es más común que respirar. Apuesto a que tu vida sí es fabulosa.
- ¿Me estás tomando el pelo? - preguntó Alex - hace semana volé a París para diseñar gafas, si no es porque tenga trajes en mi armario hubiera rechazado esta invitación.
Charlaron por varios minutos alabándose mutuamente, cuando anunciaron la llegada a su destino, miraron por la ventana un impecable castillo amurallado por donde los autos desfilaban uno tras otro hacia su interior.
Al llegar al recibidor, unos sirviente les indicaban como dirigirse hacia la Reina: decirle "su majestad" y una leve reverencia con la cabeza, al estrechar su mano. una fila de 20 caballeros se preparaban para entrar al lugar donde la Reina los esperaba, las puertas se abrieron y comenzaron a desfilar con la espalda tan recta como su espina dorsal se los permitía.
Su majestad estaba sentada en una elaborada silla de madera, flanqueada por dos miembros de la guardia real. Todos guardaban expectantes cuando la Reina se puso de pie:
- Ustedes, caballeros, son el máximo ejemplo del hombre del siglo XXI, cada uno de ustedes es un fato que guía a la juventud hacia el camino de las artes y la máxima expresión cultural. Son los hombres del futuro, y esta tarde serán galardonados como tales - Se acercó al lado izquierdo de la fila en conde Wayne Rooney se mostraba nervioso, abriendo y cerrando los puños, le tendió la mano a la Reina e hizo una reverencia antes y después de que la Reina tomara una medalla dorada con un listón azul y rojo y la pusiera alrededor de su cuello. Hizo el mismo ritual hasta terminar con Charley Bewley y dirigirle una mirada de complicidad a Iñigo de Arteaga - Bien señores - dijo la Reina, cortando el silencio - ustedes son el futuro de las artes, así que espero que al salir de aquí cumplan con sus debidas funciones.
Tomó asiento de nuevo en su trono y todos a la par hicieron una reverencia y siguieron a la servidumbre hacia la salida.
- ¿Fue algo raro no crees? - preguntó Daniel a Alex
- Lo fue, aunque la medalla es bonita - dijo, admirando la estrella de seis picos que colgada ante su pecho
- ¿Qué harás después?
- Regresaré al hotel, y quizá viaje para Londres de una vez.
- ¿Mucho trabajo?
- Siempre - contestó con un suspiro de nostalgia al imaginarse su escritorio repleto de papeles.
- Entonces me despido - dijo Daniel, estrechando la mano del chico y abrazándolo como a un viejo amigo - por favor, cuida de Rupert.
- Haré lo que pueda, pero no prometo nada - Se despidió del actor y subió al auto.
Al regresar al hotel pidió un taxi que lo llevara al aeropuerto, preparó sus maletas y esperó su vuelo en la sala de abordar aproximadamente una hora hasta que el avión despegó. Al llegar a su casa notó que era muy sombría y vacía sin la presencia de Charlotte, decide subir a dormir dejando la maleta tirada en el piso de la sala, se quita los zapatos y arroja todo al cesto de la ropa sucia, dejando la medalla en la mesita de noche.
Ese día se convenció a sí mismo de que su futuro era muy prometedor.
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Agregué a Daniel Radcliffe porque
a una lectora (que sinceramente no recuerdo su nombre) se lo debía, ya que no
tuvo una aparición concreta en el capítulo de la New York Fashion Out,
Morrissey y Wayne Rooney fueron agregados gracias a la recomendación de
@hecknor, Charlie Bewley fue por petición (más o menos) de @dala_blue (cuyo
capítulo coincidió con su cumpleaños) y sin más que decir, aquí la lista
completa de los veinte hombres más influyentes de Europa:
- Alexis Davis (editor en jefe de Vogue)
- Javier Hernández (futbolista)
- Daniel Radcliffe (actor)
- Wayne Rooney (futbolista)
- Robert Pattinson (actor)
- Davis Beckham (futbolista)
- Charlie Bewley (actor)
- Morrissey (cantante)
- Steven Hall (novelista)
- Iñigo de Arteaga (Conde y activista)
- Juan Antonio Bayona (Director de cine)
- Santiago Cirugeda (Arquitecto)
- Zaryn Dentzel (creador de la red social “Tuenti”)
- Gori de Palma (diseñador)
- Harold Tillman (presidente de la British Fashion Council)
- Lord Coe (organizador de los Juegos Olímpicos de Londres)
- Brian Cox (presentador de televisión y físico)
- Paul Dacre (editor en jefe de Daily Mail)
- Danny Finkelstein (editor en jefe de Times)
- David Richards (secretario de la defensa nacional)
