Se oían ruidos
en la cocina, y de no haber recordado que Charlotte estuvo con él desde la
noche pasada hubiese pensado que se trataba de ladrones, aún en pijama bajó las
escaleras y en el reloj de pared notó que eran las 7:00 am, encontró a la chica
(también en pijama) manejando el sartén y la espátula como toda una chef
profesional.
- Buen día - saludó ella - te ves bien cuando estás despeinado - dijo la chica,
dándole una palmada en el trasero a Alex cuando él buscada leche en el
refrigerador.
- Si pudiera salir así a la calle te tomaría la palabra - contestó él, metiendo
el envase de nuevo al refrigerador - pero como ícono de estilo necesito lucir
bien siempre.
- Más de una se enamoraría de ti
- Pues siendo así, espero que me acompañes a los British Fashion Awards de esta
noche, a menos que quieras que una top-model secuestre al
padre de tu hijo.
- Pensé que esto permanecería en secreto - dijo ella, sirviendo el desayuno que
constaba de huevos, pan tostado y jugo de naranja.
- El embarazo puede ocultarse hasta dentro de unos cuantos meses, pero eres tan
bella que quiero presumirte ante media sociedad británica, aunque eso tenga que
costarme un vestido nuevo.
- Ayer fueron miles de euros y ahora un vestido nuevo... Creo que comienzo a
sentirme utilizada.
- Haute Couture, el que quieras, pídelo y será tuyo.
- ¿No todo se arregla con dinero, sabes? - objetó Charlotte - pero me has
convencido. Y ahora sugiero que te des prisa y te duches, se te hará tarde.
Alex engulló su desayuno de prisa y subió a tomar una ducha rápida. Bajaba las
escaleras sosteniendo su maletín en una mano y tratando de hacer el nudo de la
corbata con la otra, miró a Charlotte lavando los utensilios de la cocina
utilizados en el desayuno, Alex se recargó en la puerta de la cocina y la
contempló varios segundos, la chica notó que la miraba y él sólo pudo exclamar
una frase:
- Serás una buena madre - dijo, acercándose a ella y extendiéndole unas llaves
- son una copia de las de la puerta principal, no sé a que hora el primer
ministro dejará de esclavizar a mi chica, así que espero que hayas llegado
antes de que yo esta tarde... Recuerda: un vestido de alta costura, es lo menos
que te mereces - el chico le entregó también luna tarjeta de crédito.
- ¿Estás seguro de esto? - preguntó la chica.
- Totalmente - contestó él tomando su maletín de la mesa y dirigiéndose a la
puerta principal - Te veo en la tarde.
Alex condujo al trabajo pensando en cuanto le costaría un vestido de alta costura,
y como se vería reflejado en su estado de cuenta mensual. Al tomar el ascensor
desde el estacionamiento notó que todos trabajaban más de lo normal, supuso que
fue por el comentario anterior de Newhouse: "mandamos fotógrafos de Vogue
a los British Fashion Awards" y supuso que cada centímetro de la alfombra
roja y la premiación serían material suficiente para excusar un suplemento
especial para el próximo número, lo cuál significaba más trabajo a futuro.
- Buen día Señor Davis, hoy por la mañana le dejaron esto - Rose le extendió un
paquete rectangular envuelto en papel amarillo.
- Gracias Rose - entró a su oficina, arrojó el maletín al escritorio y
rasgó la envoltura, notó que aparecía una caricatura que se asemejaba mucho a
él: era una ilustración que parecía boceto de algún diseñador, al leer el
título que rezaba: "London Fashion Cookbook" cayó en la cuenta de lo
que se trataba.
En las páginas iniciales encontró la firma de Christopher Bailey, y al hojear
rápidamente el libro se encontró con una nota en color rosa, justo en una
fotografía de él con Emma Watson en el lago. "Tan adorable como en
persona" decía la nota. Al analizar la fotografía, notó que sus brazos y
abdomen fueron editados digitalmente para que aparentara mayor masa muscular
(lo cuál consideró un golpe bajo a su autoestima), dejó el libro en un estante
y se dedicó toda la mañana y parte de la tarde a seleccionar artículos y
reportajes para la revista, además de seleccionar la publicidad para la misma.
Después de horas leyendo artículos y mirando campañas con ligeros toques
sexuales (la mayoría de ellas de Tom Ford para sus fragancias) salió de la
oficina despidiéndose de la recepcionista.
- Sale a buena hora - dijo ella, consultando el reloj de la pared. -
Tiene tiempo para lucir mejor de lo que siempre lo hace.
- Gracias Rose, puedes irte temprano hoy, si gustas.
Alex pensó que el comentario adulador de su secretaria había sido a propósito
para conseguir que ella dejara el trabajo también, sin embargo decidió no
pensar en eso y condujo al máximo de velocidad permitida hasta llegar a su casa
y estacionarse en la acera.
Entró y en la sala encontró varias bolsas de compras, algunas de ellas Lowcost
y de almacenes y algunas otras de prestigiadas firmas.
- ¿Cherry? - preguntó en voz alta.
- Estoy aquí arriba - contestó desde la habitación.
El chico subió las escaleras y se encontró con Charlotte, quién se probaba un vestido color granate, pero tenía problemas con el cierre de la
espalda. Alex la ayudó y en el reflejo del espejo notó que se veía hermosa.
- Te ves muy...
- Gracias - lo interrumpió ella con una sonrisa - Será mejor que te duches de
nuevo, esperaré abajo. - La chica salió de la habitación tratando su vestido
con total delicadeza, tratando de no rodar por las escaleras.
Unos 30 minutos después, bajó Alex enfundado en un traje negro, con camisa
blanca y corbata de moño oscura.
- Espero que no llueva, eso arruinaría mis zapatos - comentó - ¿Nos vamos?
Alex condujo hasta el evento y dejó la camioneta en su estacionamiento, había
una larga fila en la alfombra roja para posar ante los medios, delante de ellos Rosie Huntington-Whiteleyera captaba por una descomunal cantidad de
flashes, avanzó hacia la sección donde estaban los medios cubriendo la nota
para internet y canales de televisión especializados en moda. Cuando notaron la
presencia de Alex (sumando el factor de que venía acompañado) todas las cámaras
presentes se cernieron sobre ellos, la chica sentía que las pupilas se le
derretirían debido a la intensidad de la luz pero permaneció con los párpados
abiertos hasta que les indicaron que Alexa Chung esperaba su turno.
En el área de la prensa docenas de micrófonos se acercaron a ellos como balas,
deteniéndose justo a centímetros de sus labios para que pudieran pronunciar
palabra:
- ¿Cuáles son sus expectativas acerca de esta noche?
- ¿Está de acuerdo con la lista de nominados?
- Este año se hará un tributo a Alexander McQueen, ¿Lo hará la revista también
para su aniversario luctuoso?
- El evento fue organizado en su conjunto por Condé Nast y el Consejo de
Diseñadores de Moda de Londres, así que esperemos una excelente ceremonia, en
cuanto a lo de McQueen, estamos preparando una edición especial para Febrero
del año próximo donde mostraremos su trabajo y la huella que ha dejado en la
moda internacional - contestó el chico - y esperemos que esta noche gane el
mejor.
Una horda de preguntas se dirigían a él de nuevo, pero una pregunta sobresalió
sobre todas las demás:
- ¿Quién es su bella acompañante? - cuestionó una chica bajita ubicada el
frente de todos los reporteros, la cuál notó que estaban tomados de la mano
desde que terminó su sesión fotográfica con la prensa.
- Es Charlotte McDonald, una modeloo independiente, nos conocimos en la semana
de la moda de Milán.
- ¿Cuanto tiempo llevan juntos? - preguntó un reportero muy joven, con finta de
ser aún estudiante.
- Tenemos una relación desde hace varios meses, estamos muy bien, gracias -
Alex hizo ademán de retirarse saludando con una mano a las cámaras que
transmitían en vivo, pero la reportera bajita lo detuvo:
- ¿Que estás usando esta noche? - preguntó, pero no a Alex, sino a Charlotte.
- Es un vestido de Elie Saab - contestó ella, girándose un poco para que la
cámara la apreciara de pies a cabeza.
- ¿Y usted señor Davis? - le preguntó a hora a Alex.
- Un look completo de Roberto Cavalli - contestó, notando que la cámara lo
barría de los zapatos hasta el cuello.
Después del pequeño incidente entraron al recinto donde se llevaría a cabo la
premiación, era un lugar semi-circular en donde los lugares estaban acomodados
en forma de media luna. Había lugares reservados para ambos, al lado de unas
sillas aún vacías, varios minutos después el lugar comenzó a llenarse de gente,
a su lado izquierdo tomó Sam Endicott junto con Nina Ricci, a su lado
derecho Christopher Bailey, del lado derecho del diseñador la silla permanecía
vacía, y dos lugares más allá Jon Kortajarena charlaba con Tom Ford animadamente.
La ceremonia comenzó y los premios y diversas bandas y cantantes emergentes se
presentaban en cortes comerciales para los usuarios de internet y quienes
seguían la transmisión desde la televisión. El tiempo avanzaba y los galardones
fueron cayendo en manos de sus ganadores. En un momento dado de la noche,
reconocieron a los diseñadores participantes en su labor altruista, Tom Ford y
Christopher Bailey cedieron el paso y tomaron de la mano a Frida Gianini como
gesto de caballerosidad para ayudarla a subir las escaleras hasta el escenario,
un video enviado por Karl Lagerfeld (quién no pudo asistir a la ceremonia) daba
un pequeño discurso acerca de su aportación a la fundación "Vision Future".
Los tres ganadores presentes fueron galardonados con un reconocimiento hecho de
cristal cortado.
- Sin embargo, aunque el trabajo de todos haya sido más que espectacular, hoy
será reconocido uno de estos personajes que de manera emergente colaboraron con
los grandes diseñadores - anunció una chica muy sonriente, conductora del
evento.
- Y es por eso que los British Fashion Awards presentan esta noche el premio a
la colaboración altruista del año, - dijo un hombre de alrededor 40 años,
conductor también del evento - en donde los nominados son:
Una pantalla gigante se encendía en el fondo del escenario y una voz provenida
de ningún lugar mediante altavoces anunciaba a los colaboradores, el logo de la
firma para la cuál colaboró se mostraba en la pantalla, seguida por un efecto
de difuminación y el video de la colaboración con el diseñador. Conforme
nombraban a Sam Endicott, Jon Kortajarena, Alex Davis o George Craig, las luces
del lugar se atenuaban y un reflector dejaba caer una luz blanca sobre el colaborador
al ser nombrado, cuando la luz estaba sobre Alex, notó que el asiento vacío
junto a Christopher Bailey estaba ocupado por George Craig, quién miraba
sorprendido y anonadado a Alex, al ver que estaba acompañado de su novia.
La luz de la pantalla se extinguió y el lugar se encendió de nuevo con una luz
tenue que las lámparas del techo irradiaban.
- Y el primer galardón de esta inaugurada categoría es... - hubo un momento de
tensión hasta que anunciaron al ganador: - Alexis Davis, para la firma Chanel,
por "Design The Future".
Alex caminaba con las piernas temblando por los nervios, recibió un galardón de
cristal aún más grande que el anterior y agradeció a los presentes:
- A nombre de Karl Lagerfeld, quiero agradecer este reconocimiento - notaba
sobre él el peso de la mirada de apoyo de Charlotte, la de rabia de Tom Ford y
la de escrutinio de George - ya que sin él, esto no sería posible, muchas
gracias a todos ustedes, que hacen de la moda un proceso de común reinvención.
Gracias. - Agradeció con una inclinación de cabeza a todos los presentes y bajó
hasta su lugar, donde besó fugazmente a Charlotte, que mantenía una sonrisa de
felicidad.
El trago amargo ya había pasado: la prensa y los reflectores quedaron atrás, lo
único que tenía que hacer era sobrevivir a la cena para los galardonados y
cuidar que ninguno de esos dos premios que estaba orgulloso de poseer se
rompiera, al menos, por esa noche.
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Era
obvio que tenía que ganar Alex, sin embargo el trabajo de George con
Christopher se limitó solamente a unas gafas cuadradas y lentes de sol, y por
su parte Jon Kartajarena solamente prestó su imagen para Tom Ford, ya que él
nunca ha tomado un lápiz en su vida. Por su parte le idea de llevar a la chica
a un evento social hace que los vínculos entre ellos sean más fuertes y el
impacto de la prensa fuera descomunal.
Karl
Lagerfeld no asistió al evento debido a que
fue fotógrafo para la colección Resort de Fendi, para la cual diseña.
